sábado, 14 de agosto de 2010

Cambios

En estos últimos meses observé que no han valorado la confianza que les brindé puesto que han abusado de ella y antes de llegar a la descalificación y a problemas serios decidí cortar por lo sano y ya comencé; evidentemente el diálogo funciona sólo con algunos y con otros la relación sufrió/sufrirá cambios estructurales. Bajo ningún punto de vista mi deseo es poner amonestaciones y me cuesta mucho poner una nota en el cuaderno del curso para que Martina u Omar se los pase al cuaderno de comunicados. Entiendo que gran parte de la responsabilidad es del docente (mía en este caso) por creer que con todos se puede establecer el diálogo; evidentemente algunos sólo dan cuenta del error propio cuando se les pone 1 (uno) y no me tiembla el pulso para ello. Si esta es la medida efectiva o la única que entienden, hemos llegado a ella. A partir de ahora la buena onda será simplemente eso, buena onda, nada de comprender situaciones en las que jamás reparan ni aún sabiendo que han cometido un error. Apelar a la reflexión y escuchar que lo harán y a los 3 segundos se vuelve a lo mismo es una falta de respeto que llegó a su fin. Deben aprender que los compromisos asumidos son eso, compromisos que deben ser respetados y mi palabra apunta a eso, a ayudarlos a crecer y voy a honrar mi palabra porque es un compromiso asumido como educador.