viernes, 16 de septiembre de 2011

La calidez de un gesto maravilloso

Un gesto que vale mucho más que mil palabras en una profesión distinta a cualquier otra y que da placer ya que estas actitudes de los chicos nos demuestran que lo poquito que uno les da les llega, les sirve y no solamente la ubicación de tal o cual lugar sino aquello que les va a quedar como enseñanza para la vida que vale mucho más que un cálculo trigonométrico, la función de la vena aorta, el rol de Nabucodonosor en la mesopotamia asiática o la superficie de Singapur... Gracias por brindarme la posibilidad de poder enseñarles lo poquito que sé y gracias a ustedes el 11 de setiembre celebro mi día (en realidad es el 17 de setiembre).

"El recuerdo de un buen maestro perdura para toda la vida"

Este delicioso presente me lo entregaron Evelyn, Micaela, Giuliana, Jacqueline, Nicole y Noelia alumnas de 5º secundaria.