lunes, 7 de noviembre de 2011

Tilcara y la majestuosidad de la Quebrada de Humahuaca

Me pareció interesante desde el punto de vista geográfico no sólo porque se trata de un tema obviamente de la disciplina sino también porque está enfocado para que sea de lectura ágil y entretenida. Espero que lo disfruten.

Publicado el 6 de Noviembre de 2011

Considerada la Capital Arqueológica del Noroeste, guarda en sus edificaciones de adobe y en sus angostas callezuelas, la magia intacta de los ancestros indígenas. El pueblo está abrazado por dos ríos: el Grande, que recorre la Quebrada de Humahuaca de norte a sur, y el Huasamayo, que vierte sus aguas en el Grande de este a oeste.

Cabecera del departamento homónimo, Tilcara se encuentra enclavada a 2465 msnm a la vera del río Grande, sobre la Ruta Nacional Nº 9, a 84 km al norte de San Salvador de Jujuy. El clima en esta región del país es de seco a templado, pero a medida que se gana altura la temperatura disminuye considerablemente. La amplitud media anual es de 20º C. La paupérrima vegetación del lugar, compuesta por acacias, molles, álamos y sauces, sirve para el desarrollo de una variada fauna con presencia de vicuñas, guanacos, zorros, hurones, vizcachas y cóndores.
Esta localidad de bajas edificaciones de adobe, con calles empinadas, ofrece al turista toda la suntuosidad del paisaje quebradeño que es engalanado por la viva actividad cultural de sus habitantes.
Considerada como la Capital Arqueológica de Jujuy, posee el Museo del Instituto Interdisciplinario de Tilcara, ponderado como uno de los más importantes de la especialidad.
A escasos kilómetros del centro de la comarca se puede conocer un Pucará –”fortaleza”– edificado por los primitivos habitantes de la Quebrada de Humahuaca sobre sendos morros policromáticos.
Excursiones en 4x4 al Cerro Morado, trekking, mountain bike, cabalgatas e incluso sandboard en los médanos circundantes, son algunas de las actividades que se pueden desarrollar en la región. Tilcara cuenta además con un Museo de Pintura, un Museo de Escultura y un Museo del Carnaval, donde el turista puede encontrar personajes típicos y ceremonias propias.

ARTE ENDIABLADO. Que en el norte argentino el diablo metió la cola, no hay dudas. Utama, que significa “tu casa” en Aymará, es un resumen perfecto de la región. Donde la cerámica y la pintura son fieles protagonistas.
Vale la pena entrar: La puerta es oscura y no todos se animan a pasarla, pero vale la pena hacerlo. Apenas se cruza el umbral, es posible observar un Arte con mayúscula que nada tiene de comercial y sí, mucho de conocimiento.
Distintos cuadros, láminas, cerámicas, piezas, rostros y muñecos apenas se dejan ver con la luz tenue de la hora de la siesta.
Adentro se encuentra un verdadero maestro, no sólo de todo lo que respecta al arte norteño, sino también a una forma de vida que merece ser tenida muy en cuenta y que se traduce de manera perfecta en cualquiera de las obras que allí viven, porque realmente, cada uno de los objetos que allí existen forma parte de una puesta en escena típica, mística y temible, pero no por eso,  no verdadera.
Haro Galli, un maestro: tiene 52 años muy bien vividos, y su sello artístico no sólo se halla reflejado en toda Tilcara, donde sus murales o graffitis son comunes por todo el pueblo, sino que sus figuras pueden verse por todo el Noroeste.
En forma regular, expone en Buenos Aires, en Rosario, en La Paz y en Cuzco. Muestra a través de sus obras no sólo los personajes del Norte argentino sino también la forma en que estos se relacionan entre sí, en qué creen y qué sentido le dan a la vida, representando de manera perfecta las creencias, saberes, miradas, pasiones y vivencias de hombre y mujeres del norte argentino.
Sus mujeres tejiendo o coqueando, sus hombres cosechando uvas para hacer vino o peleando, sus diablos o brujas, sus soles o lunas, son algunos de los elementos característicos de cuadros y esculturas que prácticamente no entran en el taller.