lunes, 25 de junio de 2012

Golpe de Estado institucional en Paraguay

Al instante de conocida la noticia del Golpe de Estado en la hermana República del Paraguay el repudio a tal acción fue contundente en amplísimos sectores sociales, y claramente expresado desde los organismos -institucionales y políticos- que representan sin dobleces los intereses populares de nuestra región. Dentro del entramado democrático regional es cierto que la democracia paraguaya sigue siendo uno de sus eslabones mas débiles; el genocidio de la Triple Alianza en el Siglo XIX y el aparato policíaco-militar montado por tantos años de dictadura durante el Siglo XX han alejado a ese pueblo mas que a otros de sus objetivos de liberación e independencia definitivas, los que esperamos sean alcanzados, para beneficio de esa nación, lo antes posible. Poderes corporativos y elitistas, digitadores de muchos medios masivos de comunicación, fueron parte activa en ésta conspiración contra un gobierno elegido por el voto popular. El gobierno de Fernando Lugo tenía sus debilidades, en gran medida por los condicionamientos extorsivos a los que era sometido cotidianamente por los sectores que acabo de mencionar; no pueden esas debilidades ser excusa para justificar de modo alguno el accionar antidemocrático de la oligarquía paraguaya y sus serviles cómplices. Los intereses Imperialistas del Pentágono también han gravitado en éste golpe a la democracia. Hoy la construcción de nuestra Patria Grande ha sufrido un duro revés, y los responsables de esta acción cobarde son claramente identificables, aunque se escondan entre los idiótas útiles que les sirven de mano ejecutora. 

Fernando Lugo junto a su vicepresidente, el golpista Federico Franco quien asumió la presidencia tras la destitución