jueves, 27 de septiembre de 2012

Exposición “Los misterios de un naufragio en el Río de la Plata ”


Hoy jueves 27 de septiembre se inaugura la exposición “Los misterios de un naufragio en el Río de la Plata ”, en el Espacio Virrey Liniers (Venezuela 469, Capital Federal).

La muestra podrá ser visitada de martes a domingos, de 14 a 19 hs, hasta el 2 de diciembre.

La arquitectura naval español a del siglo XVIII es un tema actual de gran importancia en lo que se refiere al os buques de guerra. La situación es la inversa respecto de las naves construidas para el comercio, a las que se denomina mercantes.

El siglo XVIII es el momento de mayor desarrollo científico y sistematización internacional de los procesos de producción para la arquitectura naval de Occidente. Como situación previa a la Revolución Industrial, es el período en el que las tradiciones familiares de los carpinteros de ribera de cada cuenca europea comienzan a mezclarse con las determinaciones científicas que definirán cómo debe ser un buque desde allí en adelante. Los casos de barcos construidos por carpinteros de escaso desarrollo económico y para comitentes de poca capacidad financiera son los de menor conocimiento preciso proveniente del acceso a los buques originales.

Los registros históricos y la tratadística de la época terminan igualmente no siendo específicos respecto de un caso como el del pecio de Zencity - Puerto Madero. Estos buques se caracterizaron por diseños muy simples, de poca complejidad en sus líneas, y por la robustez de sus cascos. El pecio hallado representa este tipo de embarcación de no más de 30 metros de eslora de cubierta, con una bodega completa de proa a popa y con un diseño de máximo aprovechamiento para la carga del espacio bajo la misma. Las características constructivas a las que nos enfrentamos con el análisis de los restos de este pecio nos colocan ante la evidencia de un barco mercante español que llegó a nuestro puerto durante el transcurso de la segunda mitad del siglo XVIII.

Buenos Aires y el puerto

Hacia fines del siglo XVIII, durante el Virreinato del Río de la Plata, el puerto de Buenos Aires era parte de un complejo circuito comercial, tanto formal como informal, a través del tráfico por agua y tierra.

El lugar del hallazgo estaba entonces cercano al puerto de la ciudad y a la desembocadura del Riachuelo, donde se formaba un banco de arena. El ingreso de los barcos para cargar y descargar debía hacerse de manera cuidadosa, ya que el peligro mayor era varar en el fondo blando y poco profundo del río.

A fines del siglo XIX se planeó la construcción del nuevo puerto de Buenos Aires. Hubo muchos proyectos, y entre ellos se aprobó el de Eduardo Madero. La obra se inicia en 1887, funcionando a pleno recién en 1897. Solo 14 años después, el puerto queda obsoleto, dando paso a un nuevo proyecto, “Puerto Nuevo”, más hacia el norte de la ciudad.

En 1989 el Poder Ejecutivo Nacional y la ex Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires llevan a cabo un plan estratégico de puesta en valor de esta antigua zona portuaria en desuso, Puerto Madero.

El hallazgo

El siglo XVIII es el momento de mayor desarrollo para la arquitectura naval de Occidente. Pero es el momento menos estudiado en lo que hace al diseño naval de mercantes de porte mediano y de navegación oceánica.

En la confluencia de las calles Juana Manso y Rosario Vera Peñaloza de Puerto Madero se realizó el  hallazgo de los restos de una embarcación de madera a 10 metros de profundidad en la Tierra, producto de los trabajos de excavación del emprendimiento inmobiliario Zencity. El pecio hallado nos aportará ese conocimiento menos registrado en los documentos escritos.

La investigación arqueo lógica sobre este hallazgo fue estructurada en lo que denominamos “Arqueología de Rescate”, a través de la realización de dos etapas concretas y sucesivas. Por primera vez en la Arqueología Argentina tenemos la posibilidad de estudiar y analizar, a través de los restos materiales, la carga de un mercante español llegado al puerto de Nuestra Señora de los Buenos Aires, posiblemente durante la segunda mitad del siglo XVIII.

Objetos encontrados

En ese momento, el arma naval por excelencia es el cañón de hierro fundido de ánima lisa y avancarga, funcional, desnudo de leyendas, escudos y adornos superfluos y que nos anuncia el arma de producción en serie. Los cuatro cañones hallados en los restos del pecio estaban en posición de estiba en la bodega del barco, por lo que pensamos se traían al Puerto de Buenos Aires para ser comerciados.

Del total de elementos hallados se destaca una importante cantidad de botijas enteras y fragmentadas de diferentes capacidades, modeladas con el uso de torno, ubicadas en los sectores de estiba de la bodega del barco. Se encontraron además objetos de uso cotidiano como pipas, utensilios de labranza y personales que formaban parte de la carga.

También se hallaron elementos de fijación, consistentes en clavos, tachuelas y pernos de ligazón, componentes fundamental es en la construcción naval. Todos los elementos analizados son de hierro forjado.
Respecto del pecio, los estudios de Anatomía Vegetal nos llevan a la conclusión de que se utilizó para su construcción el género Quercus L. (Fagaceae), que se conoce con el nombre vernáculo de roble. La estructura completa de la embarcación ha sido reenterrada en las condiciones en las que se conservó por tanto tiempo y bajo los estándares de control que se exigen internacionalmente, ya que no hay opciones técnicas para mantener lo expuesto.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Pesca sustentable con monitoreo único en Sudamérica


Un grupo de investigadores del Instituto de Biología Marina y Pesquera Almirante Storni (IBMPAS) de la Universidad Nacional del Comahue, implementó un proyecto de investigación y desarrollo para asegurar la sustentabilidad ecosistémica en los caladeros del Golfo San Matías.


El proyecto ECOPES, iniciativa para un Ecosistema Pesquero Sustentable, garantiza el uso y la administración responsable del mar, sus recursos y sus funciones ecológicas esenciales. La ejecución de la iniciativa fue posible gracias a un financiamiento de $4.400.000 otorgado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, a través del Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FONCyT) de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.
Una de las herramientas de apoyo fundamentales para el proyecto, consistió en la implementación de un Sistema de Monitoreo Pesquero y Oceanográfico (SIMPO). Este sistema, único en Sudamérica, fue desarrollado por el IBMPAS, la Dirección de Pesca de Río Negro y la empresa INVAP S.E. La plataforma está diseñada para proveer información sobre las operaciones de pesca de las flotas: capturas por especie y por zona, volúmenes de pescado descartado (bycatch) y datos ambientales de las masas de agua como temperatura, salinidad y concentración de nutrientes. A su vez, el sistema permite monitorear cada buque mediante dispositivos de rastreo satelital, con el objetivo de controlar la actividad en zonas de veda y garantizar la trazabilidad de las capturas. Paralelamente, el proyecto incluyó la puesta en marcha de un Programa de Observadores Pesqueros (POP), quienes son responsables de obtener información sobre las capturas de merluza y otras especies, a partir de unidades muestrales, y el registro de las características morfológicas ambientales de la zona de lance.
Otro de los resultados significativos del proyecto consistió en el diseño e implementación de un dispositivo de selectividad para redes de arrastre de fondo de malla cuadrada con paño guía. Este desarrollo, que se encuentra en etapa de experimentación, permite reducir entre un 16,7% y un 56,7% la tasa de captura de merluzas jóvenes y aumentar la talla de primera captura de 14 a 31 cm.

Fuente: Tomá Mate y Avivate

miércoles, 19 de septiembre de 2012

El pez y la pecera


"Yo no sé si estará bien como lo interpreté, pero interpreto que la pecera grande con el pez chiquito es el capitalismo, y la pecera chica con el pez grande, la gente. Entonces, la pecera grande representa que el capitalismo tiene mucho de más, y la pecera chica representa que las personas viven con lo justo, ya que al capitalismo lo único que le interesa es la obtención del dinero, sin fijarse en las personas"

La imagen fue un aporte realizado vía facebook por Ignacio Arleo y la explicación correcta es de Julieta Russo, ambos de 4° año. Les agradezco el aporte y los felicito por el interés espontáneo.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Va tomando forma...

En breve estará saliendo mi primer libro "Caseros: urbe vertical - Riesgos en las transformaciones urbanas de la zona céntrica". Comparto con ustedes un boceto de la tapa.


viernes, 14 de septiembre de 2012

Inolvidable experiencia

Los alumnos de 1° y 2° año han aprovechado al máximo el viaje y aprendieron más allá del aula de una forma que valió esperar tanto tiempo. El Valle de Punilla nos regaló paisajes de película, gente maravillosa y los alumnos - sobre todo los varones - aprovecharon al máximo la estadía conjunta con los chicos de Estudiantes de La Plata. Es un orgullo formar parte del cuerpo docente del Instituto Nuestra Señora de Lourdes y acompañar a los alumnos; gracias a la institución y sus directivos. Me llena de placer ser profesor de estos alumnos.

Silvia, Pachi, Leo y Fabián

Pachi, Martina, Leo y Fabián

Ramiro y Alexis en el Paseo con ciencia

Ramiro, Alexis, Matías, Rodrigo, Agustín, Matías, Pedro, Gastón, Fabián,
Facundo, Leandro, Leo y Mauricio

Un orgullo tener a una alumna como Brenda quien compartió charla y
paseo con nenas de la escuelita

Con las bellezas de la escuelita, dos nenas que son puro amor

Luciano y Ramiro bailando en el micro en el regreso

Ronda de chistes con Abril, Mauro y Rodrigo


sábado, 8 de septiembre de 2012

¿What pass in Carlos Paz?

A las 21 hs nos vamos a Córdoba con 1° y 2°, hasta la vuelta!

lunes, 3 de septiembre de 2012

Los alimentos son cada vez más caros


Publicado el 11 de Julio de 2011 - por Enrique Martínez, presidente del INTI.

El 75% de las importaciones de alimentos del mundo lo realizan los países desarrollados. Sin embargo, casi la totalidad de personas con hambre -unos 1000 millones- viven en países pobres.


Buena parte de los pensadores económicos y sociales se mantienen en la inercia de las teorías aplicables a un mundo donde las fronteras nacionales tenían suficiente fuerza como para construir espacios cerrados o semicerrados, que quedaran bajo control de la comunidad local.
Esos escenarios ya no existen. Hoy las fronteras siguen dividiendo comunidades con identidad, pero si estas quieren tener estrategias propias deben hilar mucho más fino que antes, en un entramado de intereses económicos que piensa al mundo como un solo mercado y es capaz de actuar sobre el mismo con más determinación que los Estados nacionales.
Además de las cuestiones del poder, donde aparece la figura de las corporaciones multinacionales en una dimensión casi comparable a los tiempos coloniales, aparece con más urgencia de tratamiento que nunca el espacio de conflicto entre los negocios, la equidad social mínima y la calidad ambiental.
Para no transitar por abstracciones, veamos la reciente discusión al interior del G-20 sobre los precios de los alimentos en el mundo.
Los alimentos son cada vez más caros. Más adelante haré un breve comentario sobre cuáles creo son las causas, pero lo importante es qué se propuso al respecto.
Los países más desarrollados plantearon la necesidad de controlar los precios con algún mecanismo a definir. Lo hicieron en nombre de los países pobres.
Los países exportadores -entre ellos la Argentina- rechazaron el planteo y enfatizaron la necesidad de aumentar la oferta, para evitar presión sobre los precios derivadas de stocks reducidos de algunos granos. Triunfó esta tesis. Así planteado, parece una discusión entre países con intereses contrapuestos y ya está.
Sin embargo, para tener el cuadro completo hay que agregar los siguientes datos:
1 - El 75% de las importaciones de alimentos del mundo la realizan los países desarrollados. El aumento de precios internacionales los afecta en forma directa.
2 - Sin embargo, casi la totalidad de personas con hambre - unos 1000 millones- viven en países pobres. No pueden comprar alimentos, ni baratos ni caros.
3 - La disminución de stocks de algunos granos, como el maíz, se debe a programas de agro combustible auspiciados desde los Estados Unidos, desplazando alocadamente tierra ocupada en producir alimentos, a la producción de energía. Con lo cual es la corporación petrolera la que ayuda a empujar para arriba.
4 - Una vez instalada la hipótesis de escasez presente o futura de alimentos, junto con la producción de biodiésel, grandes corporaciones y países ricos con poca tierra están avanzando sobre África y Latinoamérica para tomar grandes extensiones en propiedad o, a largo plazo, como seguridad de provisión.
5 - El comercio internacional de alimentos está cada vez más concentrado en pocas manos, que se aseguran porcentajes crecientes de la renta global.
6 - La especulación puramente financiera en la bolsa de Chicago se ha demostrado responsable de la creación de burbujas en los precios de trigo y otros granos, que nada tienen que ver con déficit de oferta física.
Con todos esos elementos a la vista resultan evidentes dos cosas:
a) Reunirse para discutir sólo la regulación del nivel de precios de los alimentos es estéril, si no se tiene un diagnóstico profundo compartido.
b) Es necesario jerarquizar los hechos que se dan en este escenario, para evitar mezclar los niveles de importancia de los temas y descubrir después que todo sigue igual.
Ordenando la lista de temas/problemas anotada más arriba, aparece como prioridad el hambre de uno de cada seis habitantes del mundo. Sólo después, aunque inmediatamente después, aparece el precio de los alimentos para quienes hoy están dentro de la economía de mercado.
En esa secuencia, la mejor solución para el hambre pasa por recorrer un camino que no sólo hoy no se intenta, sino que ni siquiera se postula como hipótesis: disponer de tecnologías productivas y sociales para que los propios excluidos puedan producir una fracción importante de los alimentos que consumen. Es necesario romper con la lógica elemental de creer que bajando los precios de los alimentos, quienes hoy no comen ni disponen de recursos, podrían comer. Es produciendo como lo podrán hacer. Y no produciendo para el mercado internacional, como postuló el liberalismo durante muchos años, sino para sus propias comunidades. Ese es un modelo de construcción pendiente, como pendiente está encarar este problema en serio desde hace décadas.
De manera paralela, debe analizarse a continuación el comercio internacional de alimentos. Es independiente de lo anterior, reitero, porque es el análisis de las controversias sólo entre quienes están dentro del mercado.
En esta discusión la globalización nos exige superar el simplismo de suponer que el aumento de oferta hará bajar o estabilizar los precios. En efecto, eso no se puede pronosticar cuando el comercio internacional está en manos de un puñado de empresas o cuando una timba financiera puede definir los precios más de lo que lo haría la existencia de una demanda concreta.
La regulación de precios que propone el mundo desarrollado debe trasladarse a la regulación de las corporaciones comercializadoras y a las bolsas de cereales. También debe aplicarse a la oferta de insumos imprescindibles, como las semillas, en un todo similar al intento de evitar que las compañías farmacéuticas tengan cautivos a los enfermos.
Hay una lógica homogénea que debe aplicarse en toda cadena de valor y con especial razón en la producción de alimentos: defender al más débil.
Si no se incorporan los análisis de poder relativo al interior de los sistemas productivos, en este mercado global que nos toca vivir, alguien se quedó en el '45. O porque le conviene o porque no ha estudiado el problema con seriedad.