miércoles, 31 de octubre de 2012

Salimos en el diario local "San Rafael"

PARA CONOCERNOS MEJOR

Alumnos de la provincia de Buenos Aires visitaron nuestro departamento

Los estudiantes se mostraron muy contentos y posaron para la foto
Se aproxima fin de año y las escuelas que organizan sus viajes de estudio o de egresados comienzan a ponerlos en marcha. Y así se produce un intercambio de estudiantes de quienes van desde San Rafael a otras provincias y de los que vienen a visitar nuestro departamento desde otros puntos del país. Tal es el caso de un grupo de alumnos de Santos Lugares, provincia de Buenos Aires, que permanecieron en nuestra departamento por varios días y disfrutaron de las bellezas naturales, el turismo aventura, sitios históricos, industrias y bodegas. En diálogo con nuestro diario, Silvia Hauschildt, una de las acompañantes y secretaria del Colegio Nuestra Señora de Lourdes, comentó que “vinimos con un contingente de 43 alumnos de 3º y 4º año del secundario, ya que desde el colegio siempre se organizan este tipo de viajes de estudio, desde la primaria hasta la secundaria, con el propósito de que los chicos conozcan las cosas que hay en diferentes lugares del país y que son estudiadas en la escuela, a modo de completar ese aprendizaje". Por otra parte, Hauschildt comentó que los alumnos disfrutaron mucho de la experiencia y se mostró agradecida del trato recibido por los sanrafaelinos. Además explicó que si bien estuvieron establecidos en Valle Grande, durante su estadía visitaron otros lugares como el Cañón del Atuel, el Museo Militar, una bodega, la represa hidroeléctrica y recorrieron la ciudad. “Todas estas cosas aportan a lo que ellos ya han estudiado, y fue muy importante sobre todo conocer la importancia y el manejo del agua, un recurso fundamental y que acá tiene una importancia mayor según nos explicaron, al igual que los conocimientos que los alumnos adquirieron desde lo geográfico y lo histórico que les permitieron ver en vivo muchas cosas de las que hablamos en la escuela". 

lunes, 29 de octubre de 2012

Increíble experiencia en San Rafael

¡¡¡Gracias Argentina por ser tan linda y generosa!!! Estamos de vuelta con la sensación de haber superado ampliamente las expectativas con los chicos de 3° y 4°: con estos alumnos se puede ir a cualquier lado que la institución va quedar con la mejor imagen ya que son un lujo para aquel docente que tenga la suerte de compartir su labor con y para ellos.

Imponente la represa Los Reyunos

Mañana en el Atuel

El río Atuel en Valle Grande

Un paraíso

Desde el Complejo del lago la vista hacia el paso

Con Meli previo a su aventura de canopy

A bordo del catamarán con el guía Mario

Carla recien "bañada"

Camila y Agostina a punto de subir al kayak

El fogón increíble

Loreley perdida al rayo del sol

Tanque y su harem

Si hay que catar, catamos

Lourdes y Meli en la bodega a punto de pagar

Leo, Eu, Martina y Silvia; hay equipo!

martes, 23 de octubre de 2012

Hasta la vuelta...

A las 20 hs nos vamos a San Rafael (Mendoza) con 3° y 4°, hasta la vuelta!

lunes, 22 de octubre de 2012

"El racismo social es muy profundo en el país"

21.10.2012 | Entrevista a Alejandro Grimson, autor de Mitomanías argentinas. Cómo hablamos de nosotros mismos

Es antropólogo, decano del Instituto de Altos Estudios de la UNSAM e investigador del Conicet, y se propuso una tarea por demás compleja: ordenar las creencias más arraigadas en nuestra cultura popular, enfrentarlas y tratar de superarlas.   


Me preocupa la situación del país. Me da bronca porque creo que es un país que tiene todo para ser una potencia mundial… no se mira al futuro, se mira a corto plazo." Esta afirmación, recogida en una entrevista del diario La Nación, es muestra acabada de una forma discursiva que contiene la esencia de los mitos nacionales, que el antropólogo Alejandro Grimson compiló, analizó y, sobre todo, se encargó de desmitificar, en su reciente libro Mitomanías argentinas. Cómo hablamos de nosotros mismos (Siglo XXI).
Se trata de una vasta compilación de frases y conceptos que reflejan un aspecto muy arraigado en la cultura popular, un cierto sentido común instalado entre los argentinos, que va desde la soberbia absoluta de creer y afirmar que tenemos "la calle más larga, el río más ancho, las minas más lindas", al decir de la Bersuit, a lo que Grimson llama el "decadentismo" que se reduce en la expresión "qué país de mierda", en contraste con todo lo bueno que se puede encontrar con sólo tomarse un avión hacia otro mundo.
"¿Dónde está escrito que deberíamos ser una potencia? Yo creo que el mito que está trabajando en muchos debates públicos es lo que yo llamo el europeísmo, que es lo que no somos. Estos mitos operan sobre la frustración", comentó Grimson, que es decano del Instituto de Altos Estudios de la UNSAM e investigador del Conicet.
 
–¿Algunos de estos mitos te resultaron más impactantes o atractivos para analizar?
–Por un lado está el problema de la identidad y esa cuestión con Europa, y también la cuestión del racismo, que parece secundaria y no lo es en absoluto. Hasta que no podamos asumir que este es un país con un racismo social muy profundo va a ser muy difícil avanzar hacia una sociedad integrada. El otro capítulo es el de las formas donde lo espacial y lo temporal fueron afectados en nuestra cultura política con nuestra historia. Un ejemplo es la dicotomía entre Capital e interior, que en cierto sentido contiene todas las dicotomías. Eso está plasmado incluso en términos temporales en nuestro calendario. En la Argentina hay dos días de la Independencia, como si fuera un día para la Capital y otro para el interior. Es uno de los pocos países que tiene dos días. El libro habla de nuestra cultura política, del sentido común, sedimentado en muchas maneras de percibir y de creer, que son contrastadas con investigaciones científicas, sin embargo es un libro sobre la cultura política, no sobre la coyuntura. Pero me pregunto mucho si puede ser leído un poco más allá de la coyuntura política.
–¿Haber hecho este compendio no te generó un nuevo prejuicio basado en la forma en que pensamos, de alguna manera?
–No, porque hace mucho tiempo que veo procesos en tensión con todos esos mitos. Yo te diría que el libro se pudo escribir por varias razones. Una es porque algunos de esos mitos empezaron a entrar en crisis, y ese es un proceso cultural alentador, que me permitió tomar distancia de mis propios mitos y estudiarlos. Pero también porque hay mucha otra gente que lo está haciendo. Lo hace (Diego) Capussotto, que juega y trabaja sobre los mitos. Lo han hecho artistas, como León Ferrari, Daniel Santoro, todo eso lo estoy colgando en la web , donde también pongo mitos nuevos. Yo creo que hay un trabajo cultural en Argentina para intentar ir erosionando los efectos negativos de estos mitos. Un poco mi libro invita a articular, potenciar y multiplicar ese trabajo. Me parece que es el momento. Lo que busca el libro es sistematizar a los mitos, enfrentarlos y tratar de socavarlos para pasar a otra etapa. A mí la escritura del libro no me dejó con una cosa de desaliento, sino más bien con entusiasmo. Porque el hecho de que haya podido escribirlo también es un fenómeno sociológico.
–¿Cómo fue el trabajo de recopilación?
–Todo empezó en una reposera en una playa, hace dos o tres años, con una libretita. Venía pensando cosas, pero nunca las había sistematizado. Fui tomando nota en las situaciones más diversas y después agrupándolas en capítulos.
–¿Estabas más atento cada vez que ibas a un lugar público sobre lo que se habla y discute?
–Sí, y observar cómo se puede expresar eso en una frase, porque el libro es una suerte de colección de frases que decimos o escuchamos. Ahí también había un trabajo que era tratar de ver cómo se dice el mito, cómo expresarlo en palabras. Fue toda una investigación de nuestro lenguaje, me ayudó mucho que yo viajo al interior, a dar clases, y también por América Latina, y eso me permitió entender nuestro punto de vista bastante peculiar de quiénes somos.
–Hay una frase, calificada en el libro como "el mito en acción", que es "qué país de mierda", que también podría ser "así está el país". ¿Esta frase predomina en algún ámbito en particular?
–No, creo que es una frase que puede estar en todos los espacios que te puedas imaginar. Yo la he escuchado en los lugares más insólitos. De otra manera, porque no siempre se dice así, puede ser "esto sólo puede pasar en la Argentina". La última vez estaba llegando en un avión a la provincia de Córdoba, y habían abierto la puerta de salida. Todo el pasaje se había parado y entonces abrieron la puerta trasera. Una señora interpreta que ahora le van a decir que tiene que bajar por atrás. Y ella quiere insultar y dice "¡Argentina!". ¿Cuál es la relación entre las puertas del avión y la nación? La conclusión era que la línea aérea te permitía bajar por cualquiera de las dos puertas, pero la señora creyó que la iba a obligar a bajar por atrás.
–En el libro se menciona, diría que con cierto sarcasmo, a los autores de best sellers que apelan a estos mitos, ¿es aprovechamiento de una costumbre instalada o ingenuidad?
–Hay ciertas maneras de vender libros que están orientadas al marketing del mito. Si vos sos buen vendedor de esos mitos, quizás logres un alto rating. Porque, al fin y al cabo, el trabajo que yo me propongo es desarmar las creencias, y es un trabajo complejo. Ahora, si en lugar de pararte en el lugar de crítica, te parás dentro del mito y te ponés a gritar y todo lo que gritás es un lenguaje mítico, bueno, si lo hacés bien es muy probable que mucha gente te siga. Porque esas son las creencias vigentes. Por ejemplo, "los argentinos son todos corruptos genéticamente". Que una persona formada le ponga a un libro de título "El ADN de los argentinos", ya está… si no existe el ADN de los argentinos. La lección número uno de un estudiante de Sociología y Antropología es: no hay incidencia de lo biológico sobre la cultura.
–¿No existe hoy una discusión potenciada por las redes sociales que apela permanentemente a esos mitos?
–Lo que veo es que hay una dificultad, que muchas veces es imposibilidad por entender al otro, en un sentido muy específico, que es entender al mundo argentino al cual vos no pertenecés. Se trata de la negación de que hay una racionalidad, que vos podés no compartir, en todos los distintos actores políticos, empezando por las grandes mayorías. Por ejemplo, a los grupos de oposición les molesta la pregunta de por qué ganó Cristina o por qué ganó Chávez. La noticia importante es tratar de entender por qué ganó Chávez. Toda otra cuestión es secundaria y estamos discutiendo todas cosas secundarias.
–¿Los medios permiten instalar cierto tipo de ideas-mitos que llevan a que la discusión siempre sea sobre lo secundario?
–Yo lo que trato de decir en el libro es que los medios más potenciados y poderosos pueden lograr eso si sintonizan con ciertas creencias ya aceitadas en la sociedad. Pero eso tiene que ver más con un concepto general del poder. El poder nunca hace absolutamente lo que quiere, necesita articularse hegemónicamente con algunos procesos de las culturas sobre las cuales quiere operar. El poder de manipulación de los medios no es infinito. Si pudieran hacer lo que quieren, hoy no habría varios gobiernos de los que hay en América del Sur.
–¿Cómo ves la incidencia de las redes sociales, Twitter y Facebook, y cierta impunidad que parece potenciar los mitos?
–Hay cierta impunidad o irresponsabilidad que existe ahí y que puede existir en otros lugares de emisión. Yo creo que en circunstancias extremas, como se conocieron en otros países, la experiencia en África, etcétera, las redes cumplieron un rol importante en ciertas movilizaciones. Pero es tan lejana en la Argentina de hoy que la pregunta es cómo están funcionando en términos políticos las redes sociales. Yo creo que son un capítulo relevante pero no van a remplazar el problema de tener fuertes políticas de comunicación, educativas y culturales para construir una nación más adecuada, más genuina, más democrática de qué es la Argentina y qué puede ser.  «
 
El asado con parqué
"El peronismo, obviamente, ocupa un lugar central en la cultura argentina", definió Alejandro Grimson. Por eso es un gran constructor de mitos, tanto a favor como en contra, sobre todo en contra. "Evita es un mito, pero no lo trabajo en el libro porque no veo un aspecto criticable en el mito de Evita. Es un mito popular, interesantísimo, consolidado. Evita hoy ya es un símbolo de la Argentina. Habla de una trayectoria de una mujer que luchó por la justicia. Es un relato y, como tal, tiene una dimensión mítica. Pero mi libro no ataca los mitos en general, sino a los mitos dañinos", explicó. "Por el otro lado tenés el mito contrario, que también surgió en la época del peronismo, que es el asado con parqué. No sólo yo decido trabajar ese mito, hay un programa muy bueno en televisión que durante mucho tiempo buscó a alguien que haya hecho o visto a alguien hacer asado con parqué. Y siempre encontraban a alguien conocía a alguien que le había contado que su tío contaba que en un asado decían que alguien hizo… nunca nadie hizo asado con parqué. De ese mito me preocupa su vigencia, porque cuando alguien dice la Asignación por Hijo la están usando en la droga y el juego, es una versión del asado con parqué."
¿Antártida Argentina?
La extensión del territorio como base de la unidad nacional es otra de las falsas creencias que desmitifica el antropólogo Alejandro Grimson en su libro. Para hacerlo, cuestiona la influencia de los mapas escolares en la idea que los argentinos tienen de su país. "En esas imágenes escolares hay un recuadro en la parte inferior derecha que indica 'Antártida Argentina', en lugar de 'Antártida solicitada por la Argentina'. En los mapas chilenos también se presupone que una parte –notable– de lo que, según se nos informa, es Antártida Argentina es, del otro lado de la Cordillera, territorio chileno. Todos sabemos que no 'es', ya que no hay tratados al respecto. Pero seguimos imprimiendo mapas y distribuyéndolos entre millones de argentinos. Creamos así la idea de que eso 'es' la Argentina cuando, si bien la Argentina propone que eso sea así, hoy por hoy no tiene soberanía sobre ese territorio", explica.
Otro de los mitos territoriales que cuestiona es el de Tierra del Fuego: "Durante mucho tiempo –revela Grimson– creí que Tierra del Fuego era una suerte de triángulo rectángulo. Eso es correcto si se refiere a nuestra provincia, pero no a la isla, la mitad de la cual es chilena y se había evaporado de mi propia imagen territorial gracias a un exceso de consumo de mapas. La forma de la isla, como tal, es más bian la de un triángulo isósceles; partida por la mitad parece formar un ángulo recto, pero esto responde a un límite político, no natural."
 
¿Nación o Nazión?
Sobre el mito de que todo nacionalismo se emparenta con el nazismo, Alejandro Grimson discute sobre las distancias entre el sentir nacionalista, por ejemplo del movimiento expresado por Gandhi en la India, y el fanatismo del fascismo y su "causa" enfrentada con los sectores populares. "Si en nombre de la nación se han llevado a cabo atrocidades, razonan algunos, es conveniente renunciar a esa noción política", afirma Grimson, y reflexiona: "Si este razonamiento fuera riguroso con cada identificación política existente, concluiría en que todas deben ser abandonadas. Las dos opciones consiguientes son absurdas: hacer política con categorías creadas por ingenieros en identidad o, si no, hacer política sin identidades". Por otro lado, expone que "en nombre de la nación se ha hecho la Revolución Francesa pero también el Holocausto, se han defendido democracias, se han independizado países y también se han impuesto dictaduras. Esta ambigüedad de lo nacional puede resultar irritante, pero sucede algo similar con otras referencias colectivas como la clase, la etnia, las ideologías políticas."
 

viernes, 19 de octubre de 2012

Arma de Instrucción Masiva en la escuela

El Arma de Instrucción Masiva (ADIM) es una escultura ambulante que transporta libros y regala libros. Su capacidad para transportarlos permite que recibir donaciones de cualquier parte y llevarlas a los lugares más recónditos de la Argentina y del Continente. En este sentido, el ADIM trata transitar por asentamientos de población, escuelas, bares, asentamientos rurales y todos aquellos lugares donde los libros raramente llegan con el objetivo de difundir la lectura y estimular la creatividad que los libros generan en quien los lee. El ADIM, en su carácter de escultura es también una intervención callejera, una pieza única de arte, de protesta, de estímulo, una imagen de otra dimensión puesta en ésta. Transmite un mensaje concreto que trasciende los límites del arte y la cultura tradicional, ya que su lugar de acción es fuera de los museos, centros culturales o blibiotecas. EL ADIM pretende conjugar el arte, el conocimiento y la realidad social combinando en una sola obra el arte plástico y la difusión de la lectura entre los sectores más marginados socioeconómica y geográficamente de la población. El autor de esta obra es Raúl Lemesoff, un escultor de Entre Ríos.











miércoles, 17 de octubre de 2012

Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

Porcentaje de la población viviendo con menos de dos dólares al día en 2007-2008



Fuente: Wikipedia

viernes, 12 de octubre de 2012

12 de octubre...

¿Cristóbal Colón descubrió América en 1492? ¿O antes que él la descubrieron los vikingos? ¿Y antes que los vikingos? Los que allí vivían, ¿no existían?
Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos?
¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Los que allí vivían, ¿eran mudos?
Nos han dicho, y nos siguen diciendo, que los peregrinos del Mayflower fueron a poblar América. ¿América estaba vacía? Como Colón no entendía lo que decían, creyó que no sabían hablar.
Como andaban desnudos, eran mansos y daban todo a cambio de nada, creyó que no eran gentes de razón.
Y como estaba seguro de haber entrado al Oriente por la puerta de atrás, creyó que eran indios de la India.
Después, durante su segundo viaje, el almirante dictó un acta estableciendo que Cuba era parte del Asia.
El documento del 14 de junio de 1494 dejó constancia de que los tripulantes de sus tres naves lo reconocían así; y a quien dijera lo contrario se le darían cien azotes, se le cobraría una pena de diez mil maravedíes y se le cortaría la lengua. El notario, Hernán Pérez de Luna, dio fe. Y al pie firmaron los marinos que sabían firmar.
Los conquistadores exigían que América fuera lo que no era. No veían lo que veían, sino lo que querían ver: la fuente de la juventud, la ciudad del oro, el reino de las esmeraldas, el país de la canela. Y retrataron a los americanos tal como antes habían imaginado a los paganos de Oriente. Cristóbal Colón vio en las costas de Cuba sirenas con caras de hombre y plumas de gallo, y supo que no lejos de allí los hombres y las mujeres tenían rabos.
En la Guayana, según sir Walter Raleigh, había gente con los ojos en los hombros y la boca en el pecho.
En Venezuela, según fray Pedro Simón, había indios de orejas tan grandes que las arrastraban por los suelos.
En el río Amazonas, según Cristóbal de Acuña, los nativos tenían los pies al revés, con los talones adelante y los dedos atrás, y según Pedro Martín de Anglería las mujeres se mutilaban un seno para el mejor disparo de sus flechas. Anglería, que escribió la primera historia de América pero nunca estuvo allí, afirmó también que en el Nuevo Mundo había gente con rabos, como había contado Colón, y sus rabos eran tan largos que sólo podían sentarse en asientos con agujeros.
El Código Negro prohibía la tortura de los esclavos en las colonias francesas. Pero no era por torturar, sino por educar, que los amos azotaban a sus negros y cuando huían les cortaban los tendones.
Eran conmovedoras las leyes de Indias, que protegían a los indios en las colonias españolas. Pero más conmovedoras eran la picota y la horca clavadas en el centro de cada Plaza Mayor.
Muy convincente resultaba la lectura del Requerimiento, que en vísperas del asalto a cada aldea explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a San Pedro y que San Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la reina de Castilla de toda esta tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y que en caso de negativa o demora se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos.
Pero este Requerimiento de obediencia se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia del notario y de ningún indio, porque los indios dormían, a algunas leguas de distancia, y no tenían la menor idea de lo que se les venía encima.
Hasta no hace mucho, el 12 de octubre era el Día de la Raza. Pero, ¿acaso existe semejante cosa? ¿Qué es la raza, además de una mentira útil para exprimir y exterminar al prójimo?
En el año 1942, cuando Estados Unidos entró en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección. ¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra?
Después, el Día de la Raza pasó a ser el Día del Encuentro. ¿Son encuentros las invasiones coloniales? ¿Las de ayer, y las de hoy, encuentros? ¿No habría que llamarlas, más bien, violaciones?
Quizás el episodio más revelador de la historia de América ocurrió en el año 1563, en Chile. El fortín de Arauco estaba sitiado por los indios, sin agua ni comida, pero el capitán Lorenzo Bernal se negó a rendirse. Desde
la empalizada, gritó:
-¡Nosotros seremos cada vez más!
-¿Con qué mujeres? -preguntó el jefe indio.
-Con las vuestras. Nosotros les haremos hijos que serán vuestros amos.
Los invasores llamaron caníbales a los antiguos americanos, pero más caníbal era el Cerro Rico de Potosí, cuyas bocas comían carne de indios para alimentar el desarrollo capitalista de Europa.
Y los llamaron idólatras, porque creían que la naturaleza es sagrada y que somos hermanos de todo lo que tiene piernas, patas, alas o raíces.
Y los llamaron salvajes. En eso, al menos, no se equivocaron. Tan brutos eran los indios que ignoraban que debían exigir visa, certificado de buena conducta y permiso de trabajo a Colón, Cabral, Cortés, Alvarado, Pizarro y los peregrinos del Mayflower.

Eduardo Galeano

lunes, 8 de octubre de 2012

Elecciones en Venezuela

Recuento final: Chávez derrotó a Capriles en los 24 estados.
Los últimos números difundidos por el Consejo Nacional Electoral muestran que el candidato opositor, quien reconoció su derrota, no logró imponerse tampoco en Miranda, donde fue gobernador. Hubo festejos en las calles de Caracas.

Las esperadas elecciones venezolanas concluyeron ayer con la victoria de Hugo Chávez, que obtuvo otra reelección y se impuso por más de diez puntos sobre la segunda fuerza, la coalición opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), liderada por Henrique Capriles.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) publicó ya los resultados definitivos, que le dieron el 55% de los votos al presidente, 44,39% a Capriles, y el 0,61% se repartió entre los otros cuatro candidatos: Reina Sequera (0,47%), Luis Reyes (0,05%), María Bolivar (0,05%) y Orlando Chirino (0,02%).
Hugo Chávez conquistó los 24 estados venezolanos, según los datos publicados en el portal del CNE, incluso Miranda, del cual Henrique Capriles fue gobernador en el periodo 2008-2012. Allí se dio la elección más reñida, pero acabó también a favor del mandatario que se impuso con el 49,84% sobre el 49,64%.
“Fue una batalla perfecta en todas las líneas, una batalla democrática”, festejó el presidente desde el Palacio de Miraflores ante una multitud que lo ovacionaba, pasada la medianoche.
Por su parte, el candidato de la MUD reconoció su derrota al remarcar que “lo que diga el pueblo es sagrado”. “Quiero felicitar al presidente de la República y le quiero decir que ojalá lea con franqueza la expresión de nuestro pueblo el día de hoy”, cerró.
Más tarde, se dirigió a quienes califican a Hugo Chávez de dictador y de igual modo a los distintos mandatarios de la región y disparó: “O nuestros pueblos están desquiciados y votan por los "dictadores", "autoritarios", etc., etc., o una vez más se derrumban sus mentiras!”.
En tanto, el gobierno de Estados Unidos evitó felicitar al reelecto presidente, y lo instó a que en el futuro sean tenidos en cuenta los votos opositores.

Fuente: InfoNews

miércoles, 3 de octubre de 2012

Un cacho de cultura...

El genocidio armenio (en armenio: Հայոց Ցեղասպանություն; en turco: Ermeni Soykırımı), a veces también llamado holocausto armenio, Մեծ Եղեռն, gran calamidad o masacre armenia, fue la deportación forzosa y masacre1 de un número indeterminado de civiles armenios, calculado aproximadamente en la muerte de entre un millón y medio y dos millones de personas,2 durante el gobierno de los Jóvenes Turcos, en el Imperio otomano, desde 1915 hasta 1923, durante la Primera Guerra Mundial.3
Civiles armenios marchando a una prisión cercana en Mezireh por soldados otomanos  
Se caracterizó por su brutalidad en las masacres y la utilización de marchas forzadas con las deportaciones en condiciones extremas, que generalmente llevaba a la muerte a muchos de los deportados. Otros grupos étnicos también fueron masacrados por el Imperio otomano durante este período, entre ellos los asirios , los griegos de Ponto y los Serbios. Algunos autores consideran que estos actos son parte de la misma política de exterminio.4
La fecha del comienzo del genocidio se conmemora el 24 de abril de 1915, el mismo día en que las autoridades otomanas detuvieron a unos 800 intelectuales armenios que eran líderes de la comunidad de armenios en Estambul. Posteriormente los militares otomanos expulsaron a los armenios de sus hogares y les obligaron a marchar cientos de kilómetros -por el desierto de lo que hoy es Siria- privados de alimentos y agua. Las masacres no respetaron la edad o el sexo de las víctimas, y las violaciones y otros tipos de abusos sexuales eran frecuentes.5
Aunque la República de Turquía, sucesora del Imperio otomano, no niega que las masacres de civiles armenios ocurrieran realmente,6 no admite que se tratase de un genocidio, arguyendo que las muertes no fueron el resultado de un plan de exterminio masivo dispuesto por el Estado otomano, sino que se debieron a las luchas interétnicas, las enfermedades y el hambre durante el confuso periodo de la Primera Guerra Mundial.7 A pesar de esta tesis, casi todos los estudiosos -incluso algunos turcos- opinan que los hechos encajan en la definición actual de genocidio.8 9 10
Es generalmente considerado el primer genocidio sistemático moderno;1112 de hecho, es el segundo caso más estudiado de genocidio, después del Holocausto.5 Hasta la fecha 22 Estados han reconocido oficialmente el genocidio.13
 
Fuente: Wikipedia

lunes, 1 de octubre de 2012

Falleció el historiador Eric Hobsbawm

Eric Hobsbawm, un estudioso del marxismo cuya obra influenció a generaciones de historiadores, pensadores y políticos de todo el mundo, falleció esta madrugada en el Royal Free Hospital de Londres tras padecer de una larga enfermedad, confirmó su hija Julia.
Había nacido en el seno de una familia judía en Alejandría, Egipto, el 9 de junio de 1917, y creció en Viena y Berlin, antes de trasladarse a Londres junto a su familia en 1933, el año en que Adolf Hitler asumió el poder en Alemania.
El historiador inglés obtuvo un gran reconocimiento por su teoría de los siglos “cortos y largos”. De acuerdo a Hobsbawm, estos estaban verdaderamente determinados para la ciencia social por los grandes hechos políticos y no por las fechas del calendario tradicional.
Así, el siglo XX había sido un siglo corto que se inició con la Primera Guerra Mundial y finalizó con la caída del Muro de Berlín.
Hobsbawm deja una gran legado teórico, que está condensado en múltiplés textos y libros, entre ellos, la trilogía de "Las Eras" que abarcaba desde la revolución industrial hasta la consolidación del imperialismo.

Fuente: InfoNews