viernes, 28 de febrero de 2014

Morfogénesis fluvial

Un río de ambiente frío, está próximo a cortar el espacio que separa a dos de sus meandros, merced a la erosión que se produce en el lado exterior de los respectivos meandros, donde la velocidad del agua es máxima. En ambos casos esa erosión ha desarraigado los árboles que se observan dentro del agua. Mientras tanto puede observarse como en la parte interior de ambos meandros, donde la velocidad de la corriente es mínima, se depositan los sedimentos sobre la orilla. Sobre los sedimentos más recientes no existe vegetación; la vegetación va colonizando paulatinamente los sedimentos más viejos. Puede verse que los árboles que comienzan a colonizar estos sedimentos, son de menor altura que los árboles del resto del bosque, debido a su menor antigüedad. La vegetación de coníferas del bosque es compatible con la vegetación característica de la taiga. El color del agua probablemente se debe a gran cantidad de sedimentos en suspensión, por deshielos en las nacientes del río. Ese color suele ser típico de los sedimentos arrastrados en suspensión en ambientes fríos. Cuando ambos meandros se unan, el río abandonará la gran curva entre los meandros, la que quedará como un lago en media luna ("oxbow".) Puede agregarse que si este río desagua en un cuerpo de agua tranquilo, como un lago o un fiordo, seguramente el depósito de sus sedimentos anuales formará una ritmita, o depósito de varves.

Fotografía de Cameron Davidson, compartida a través de Geologia Depressão
 Fuente: Ciencia Hoy

miércoles, 26 de febrero de 2014

Más agua en el manto terrestre que en todos los mares del mundo

Aunque los resultados de una investigación reciente apuntando a la posible existencia en el manto terrestre de tanta agua como para llenar un superocéano no tienen nada que ver con el mundo subterráneo presentado por Julio Verne en su famosa novela "Viaje al Centro de la Tierra", seguramente también fascinarán a mucha gente, incluyendo, por supuesto, a los científicos que han realizado la investigación. El equipo de Tom Garth y Andreas Rietbrock, de la Universidad de Liverpool en el Reino Unido, han determinado que ciertas zonas de falla en el lecho oceánico podrían transportar cantidades de agua mucho mayores desde los océanos de la Tierra hacia el manto superior que lo que se pensaba anteriormente. Los autores del estudio han estimado que a lo largo de la historia de la Tierra, la zona de subducción de Japón por sí sola puede haber transportado al manto terrestre el equivalente a hasta tres veces y media el agua de todos los océanos terrestres. Utilizando técnicas de modelado sísmico, los investigadores analizaron una clase de terremotos que se desencadenan a más de 100 kilómetros por debajo de la superficie de la Tierra. 

(Imagen: Amazings / NCYT / JMC)
Ciertas zonas de falla en el lecho oceánico podrían transportar cantidades de agua mucho mayores desde los océanos de la Tierra hacia el manto superior que lo que se pensaba anteriormente. Cada vez parece más evidente que hay más agua en el manto terrestre que en todos los mares del mundo.
El análisis de las ondas sísmicas de esos terremotos muestra que ocurrieron en ciertas zonas de falla con bajas velocidades sísmicas. Las ondas sísmicas viajan más despacio en esas zonas de falla que en el resto de la placa de subducción porque el agua marina que se filtró a través de las fallas reaccionó con las rocas oceánicas formando serpentinita, un tipo de minerales que contienen cantidades significativas de agua. Estas zonas de falla hidratadas pueden llevar grandes cantidades de agua, lo que sugiere que las zonas de subducción transportan mucha más agua desde el océano hacia el manto de lo que se había sugerido previamente. Parte del agua transportada hacia el manto por estas zonas de falla hidratadas acaba interviniendo en un proceso en el que se funde material del manto, lo que a su vez origina volcanes encima de la zona de subducción, como por ejemplo los que conforman el "Anillo de Fuego", un amplio arco de volcanes activos y líneas de falla en el Océano Pacífico. El noventa por ciento de los terremotos del mundo tienen lugar a lo largo de este cinturón sísmico, y Japón sufre aproximadamente 1.500 al año. Parte del agua que es transportada hacia el manto termina regresando a la atmósfera terrestre en forma de vapor. Pero otra parte es llevada hacia las profundidades, en el manto, y podría ser almacenada allí.

domingo, 16 de febrero de 2014

Del iPhone a la tormenta económica: cinco profecías de Marx cumplidas antes de 2014

Algunas características de la sociedad moderna, desde las crisis económicas hasta la fiebre por comprar nuevos 'gadgets', demuestran que el padre de la teoría marxista tenía razón.
La revista 'Rolling Stone' reunió cinco características sistémicas del capitalismo contemporáneo presagiadas por las teorías marxistas hace 150 años.




1. La Gran Recesión ('La naturaleza caótica del capitalismo')

A diferencia del socialismo, en el que el Estado puede controlar todas las etapas de producción y distribución, el libre mercado, según el materialismo histórico, es un sistema espontáneo y caótico, siempre propenso a las crisis y depresiones económicas.
Efectivamente, este patrón previsto por el marxismo ya se perfiló en la Gran Depresión de 1929 y se presentó de nuevo en 2008 con el colapso del mercado inmobiliario en EE.UU. y el inicio de la nueva crisis económica mundial, provocada por el uso de instrumentos financieros que Karl Marx llamaba 'capital ficticio', como las acciones y las permutas de incumplimiento crediticio, que actualmente amenaza con una nueva recesión global.

2. iPhone 5 ('Apetitos imaginarios')

Hace más de cien años, Marx advirtió que la creación de falsas necesidades era una tendencia inherente al capitalismo orientada al aumento de la producción; en este sistema el consumidor desea productos de poca utilidad pero de alto coste y acaba convirtiéndose "en esclavo de caprichos inhumanos, refinados, antinaturales e imaginarios".
Un ejemplo de esta teoría podría ser la sociedad occidental, que actualmente disfruta de un increíble nivel de lujo y, sin embargo, busca nuevas distracciones y siente un ansia constante por comprar más y más cosas, como iPhones de última generación, incluso cuando no existe ninguna necesidad de hacerlo porque ya se tiene un 'gadget' parecido que funciona perfectamente.

3. Globalización del capitalismo

Según la teoría marxista, la naturaleza expansionista del capitalismo le obliga a propagarse por todo el planeta en su incesante búsqueda de nuevos mercados, recursos naturales y mano de obra barata. Ya en 1848 Karl Marx describió las principales características de la moderna globalización económica agresiva encabezada y controlada por organismos supranacionales como el FMI, que "debe anidar en todas partes, establecerse en todas partes, establecer conexiones en todas partes" para prolongar su existencia.

4. Monopolios

A diferencia de la teoría económica que postulaba la autorregulación del mercado, Marx alegaba que el poder económico y financiero se concentraría en grandes corporaciones que absorberían o expulsarían a los pequeños productores independientes, tomando el control del mercado mundial. La hipótesis indicada es más que válida para describir la sociedad actual, en la que gigantes monopolísticos regulan todas las áreas económicas, desde la bancaria hasta la de la alta tecnología.

5. Salarios bajos, ganancias enormes ('El ejército industrial de reserva')

De acuerdo con el análisis marxista del capitalismo, los empresarios podrán mantener bajos los salarios gracias al "ejército industrial de reserva", es decir, la gran cantidad de desempleados permanentes. Eso será todavía más factible durante las fases de recesión, cuando aumenta el número de desempleados, sin que ello influya significativamente en los inmensos beneficios de las grandes empresas, ya que los trabajadores, que temen perder sus puestos, se conforman con salarios bajos y soportan duras condiciones de trabajo.

Fuente: RT

sábado, 15 de febrero de 2014

El Amazonas pega un estirón: Creen que nace cien kilómetros antes de lo que se pensaba

Durante cuatro siglos los científicos no han logrado ponerse de acuerdo sobre el punto exacto donde nace el Amazonas. Un nuevo estudio sitúa su nacimiento cuenca del río Mantaro, lo que aumentaría su longitud en entre 75 y 92 kilómetros.


La confusión sobre el origen del Amazonas ha sido tal que al menos las cuencas de cinco ríos que discurren por territorio del actual Perú han sido consideradas como su fuente desde el año 1600. Ahora un nuevo estudio realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de California (EE.UU.) señala otro punto en el mapa.
Sirviéndose de datos de localización GPS, así como de imágenes por satélite y datos hidrográficos, los investigadores James Contos y Nicholas Tripcevich refutan la teoría de que la cuenca del río Apurímac sea el origen del Amazonas, asegurando que desde 1971 se los ha asociado erróneamente.
En su estudio, publicado en la revista 'Area', los expertos intentan demostrar que la cuenca del río Mantaro es la verdadera fuente del río más largo del mundo. Si sus datos se confirman, el río más caudaloso del mundo (contiene mucha más agua que el Nilo, el Yangtsé y el Misisipi juntos), aumentaría su longitud actual (6.437 kilómetros) en una distancia de entre 75 y 92 kilómetros.
Aunque el último estudio puede proporcionar una nueva perspectiva, todo parece indicar que el misterio sobre el origen del Amazonas está lejos de resolverse. De hecho, algunos geólogos sostienen ya que es imposible que el río Mantaro sea la fuente del Amazonas.


Fuente: RT

viernes, 14 de febrero de 2014

Seis mitos sobre el comunismo que se cumplen en el capitalismo

La visión tópica de un 'comunismo opresivo' y un 'capitalismo libre' arraigada en la conciencia común no refleja la realidad, ya que muchos o casi todos los 'pecados' atribuidos al comunismo son inseparables del sistema capitalista.


Así opina en su artículo en el portal Salon.com el bloguero Jesse Myerson, que ha elaborado una lista de las afirmaciones erróneas más comunes sobre dos sistemas cuyo antagonismo ha marcado el siglo XX y generado muchos mitos históricos.

1. Las economías comunistas se basan en la violencia de Estado 

Comúnmente se considera que la regulación estatal de la economía en la URSS o en China es un instrumento represivo y reprochable que solo es utilizado por un Estado que intenta penetrar en todas las áreas de la sociedad para dominarla. No obstante, el poder estatal es una condición indispensable para la protección de la propiedad, piedra angular del capitalismo. La única diferencia entre estos dos sistemas antagónicos consiste en que los comunistas insisten en que la propiedad, es decir, los medios de producción (como fábricas) o las acciones y bonos, debe ser distribuida universalmente entre toda la sociedad. 

2. Las economías capitalistas se basan en el libre intercambio 

La pastoral imagen de un mercado abundante, donde cada persona libremente puede satisfacer sus necesidades también es un mito bastante común. La realidad es que la naturaleza del mercado y su origen están marcados por las expropiaciones, como la privación a los campesinos de su acceso a las tierras, y la falta de libertades. La situación no ha cambiado mucho hoy en día, cuando la gran mayoría de la población se ve privada del acceso a los recursos necesarios pese a su aparente abundancia. Además, cabe recordar que para su desarrollo el capitalismo estadounidense requirió exterminar a pueblos indígenas y esclavizar a los africanos.  

3. Los Gobiernos capitalistas no atentan contra los derechos humanos

Sería poco creíble que un sistema que aplaude al rápido enriquecimiento en medio de una competencia despiadada no produjera graves actos de violencia y privaciones, pero curiosamente sus defensores mantienen que estos 'excesos' son una manifestación de la justicia y la libertad. Los que no estén convencidos de la tesis anterior, podrían recordar que uno de los derechos fundamentales, el derecho a la vida, se viola diariamente cuando miles de personas mueren de desnutrición debido a que el libre mercado es incapaz de resolver este problema global.

4. Los regímenes comunistas son responsables de millones de muertes

Los que se animan enumerando los crímenes (tanto supuestos como reales) cometidos por regímenes comunistas, prefieren no recordar que el triste balance de víctimas nunca estará a favor del capitalismo. Los defensores del capitalismo, en este caso, tendrán que buscar alguna excusa convincente tanto para el comercio de esclavos y el exterminio indígena como para las masacres realizadas por EE.UU. y sus aliados en sus intentos de derrocar Gobiernos procomunistas. A esta cuenta hay que añadir el número de muertes a causa de las transiciones de países del bloque socialista al capitalismo. Los anticomunistas más virulentos tienen una manera muy astuta para desmentir estos casos de la exterminio: simplemente niegan que hayan sucedido.

5. El comunismo promueve la uniformidad 

Mientras que en el inconsciente colectivo prevalece la imagen de una sociedad homogénea e altamente ideologizada, que no deja la oportunidad para la creación, este mito ya se ha hecho realidad en la mayoría de las sociedades capitalistas, donde crece la tendencia al consumismo descontrolado incitado por necesidades ficticias. Al contrario, la ideología marxista postulaba que uno de los objetivos del comunismo consiste en la liberación del tiempo para el desarrollo personal. De esa manera, el comunismo se basa en todo lo contrario a la uniformidad. 

6. El capitalismo promueve la individualidad 

En una sociedad de masas, donde millones y millones de personas están produciendo y consumiendo las mismas cosas a gran escala, el auge de la individualidad parece casi un milagro o al menos una exclusión de la regla común. A veces  basta con echar un vistazo a los barrios residenciales de las grandes ciudades con sus casas o supermercados uniformados, para concluir que es un producto de una sociedad completamente opuesta a lo individual.

Fuente: RT

miércoles, 12 de febrero de 2014

Camino a la excelencia

El lunes pasado compré un producto que costó $ 158. Le di a la cajera $200 y busqué en el bolsillo $8 para evitar recibir más monedas. La cajera tomó el dinero y se quedó mirando la máquina registradora, aparentemente sin saber qué hacer.
Intenté explicarle que ella tenía que darme $ 50 de cambio, pero ella no se convenció y llamó al gerente para que la ayudara. Tenía lágrimas en sus ojos mientras que el gerente intentaba explicarle y ella aparentemente continuaba sin entender.
 
¿Por qué te estoy contando esto?
 
Porque me di cuenta de la evolución de la enseñanza de las matemáticas desde 1960, que fue así:
 
1. Enseñanza de matemáticas en 1960:
(Maestra que daba clases desde 1ro. inferior a 6to. Grado)

Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100. El costo de producción de ese carro de leña es igual a 4/5 del precio de la venta. ¿Cuál es la ganancia?
 
2. Enseñanza de matemáticas en 1970:
(Sigue el mismo sistema pero ya moderno) Ya había reunión de padres y cooperadora, vice, secretaria y tres porteros.
 
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100. El costo de producción de ese carro de leña es igual al 80% del precio de la venta. ¿Cuál es la ganancia?
 
3. Enseñanza de matemáticas en 1980:
En esta década, ya aparecen los gabinetes de Psicopedagogía y los cursos y recursos de los trabajadores de la educación, se suspenden los deberes, los  guarda polvos, la tinta, los lápices, etc. etc.  e irrumpe el nuevo sistema importado de Europa de España e islas Baleares, Canarias. Sistema que podrán admirar...... oh y los Psicólogos...... Desaparece la maestra aparece la seño... de matemáticas, profesores de educación física, de baile, folcklore, no se cantan las canciones patrias... los porteros ya son 8, tres secretarias y el calderista... (tenemos gas)
 
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80. ¿Cuál es la ganancia?
 
4. Enseñanza de matemáticas en 1990:
Aquí ya estamos en la plena era de la computación.....ya los porteros son 10, 5 secretarias, dos vice... y las cocineras, para el mate cocido lechero... ya las porteras son sindicalizadas y no les corresponde, abogados para los trabajadores de la educación ya que los alumnos tienen el mismo nivel que ellos...
 
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80. Escoja la respuesta correcta, que indica la ganancia:
( ) $ 20  ( ) $40  ( ) $60  ( ) $80 ( ) $100
 
5. Enseñanza de matemáticas en 2000:
Ya aparecen los trabajadores de la educación travestidos. Los porteros son uno por grado, la bandera se iza el lunes y se arria los viernes, si es feriado queda... los Psicólogos ya son cinco, aparecen los trabajadores de la educación súper especializados, computación, karate, idiomas instrucción sexual, etc. etc. 4 vice 6 secretarias y una arquitecta...
 
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80. La ganancia es de $ 20. ¿Es correcto?  (  ) Si  (  ) No
 
6. Enseñanza de matemáticas en 2010:
A todos los cargos anteriores, se agregan el 10% y se dan cursos de autoayuda y primeros auxilios y profilaxis sexual...
 
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.  El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80  Si usted sabe leer coloque una X en los $ 20 que representan la ganancia.
(  ) $ 20  (  ) $40  (  ) $60 (  ) $80  (  ) $100
 
Para la próxima década se rumorea que este problema no se enseñara más, ya que la leña se la usa sólo en el campo...
 
Para reflexionar SERIAMENTE...

 (Gracias a mi amiga Verónica Mungari, maestra de grado)

martes, 4 de febrero de 2014

La década extraviada

José Natanson, director

esde que Eric Hobsbawm decidió que el siglo XX duró sólo 77 años, entre el estallido de la Primera Guerra en 1914 y el colapso de la Unión Soviética en 1991, se ha puesto de moda redefinir los períodos históricos con ingeniosa flexibilidad: digamos entonces que la década del 90 comenzó en Argentina el 27 de marzo de 1991, con la sanción de la ley de convertibilidad, y concluyó el 20 de diciembre de 2001, con la caída de Fernando de la Rúa. Y que desde hace ya un tiempo, en ese mundo desordenado y salvaje pero anticipatorio que son los blogs y las redes sociales, viene circulando una pregunta: ¿cómo contar los 90? O, mejor aún, cómo contarlos sin lugares comunes ni demonizaciones vacías pero superando la superficie de la nostalgia por los consumos culturales, las frenys de Pumper Nic, los discos de Los Redondos o el soft-porno de madrugada en el viejo VCC.
La literatura de treintañeros ya dio sus primeros pasos. En Los años que vive un gato, Violeta Gorodischer retrata las hipocresías y disfuncionalidades de una familia de clase media y se vale del menemismo como el ecosistema oleaginoso en el que se producen los cambios. En Alta rotación, Laura Meradi nos pasea por los trabajos más insoportables del mundo –vendedora de tarjetas de crédito, mesera, empleada de un call-center bilingüe– para dar forma a la mejor crónica escrita hasta ahora sobre la flexibilidad laboral. En la contratapa de Los años felices, Sebastián Robles se pregunta: “¿cómo narrar una época sin olvidar que la odié profundamente pero también la amé en secreto?” (1).
Obligadas a procesos de validación más o menos científicos y a menudo entrampadas en pesados mecanismos burocráticos, límites institucionales y guerras de vanidades, las ciencias sociales no han parido hasta ahora una mirada global sobre los 90. Hay sí excelentes análisis de algunos de sus aspectos fundamentales, desde los nuevos pobres a los cambios experimentados por el peronismo, de las denuncias de corrupción a la extranjerización de la economía, pero no una historia general que integre todas estas facetas en un todo y permita, desde ahí, entender lo que está pasando hoy.

Dos reformas

Revisemos primero lo básico: los 90 pusieron punto final al modelo estadocéntrico, habilitaron el salto tecnológico y consolidaron una catástrofe social, en el marco de la transformación económica más monstruosa del último medio siglo. Fue también en esos años cuando el poder militar terminó de subordinarse al poder civil, cuando se consolidó la democracia y cuando Argentina se dio a sí misma –¡finalmente!– una moneda, el peso, que contra todo pronóstico sobrevivió a la crisis de principios de siglo XXI (en rigor, muchas de las monedas hoy vigentes en los países latinoamericanos fueron “inventadas” en los 90: el nuevo sol peruano en 1991, el peso uruguayo en 1993, el real brasileño en 1994).
¿Cómo entender entonces los 90? ¿Desde qué punto de vista enfocarlos? Una vía interesante y no muy explorada consiste en analizar aquellas reformas que luego, ya en otro tiempo histórico, permitieron avances virtuosos: aquello que sobrevivió positivamente de la década y que ayudó a empujar las conquistas del siguiente período. Sin pretender agotar la lista, quisiera agregar a las políticas más mencionadas –el ahogamiento presupuestario de los militares y la firma del tratado constitutivo del Mercosur– dos reformas más: se trata en ambos casos de transformaciones tecnocráticas que, sin embargo, resultaron fundamentales para los cambios implementados a partir del 2003. Y fueron, no casualmente, dos centralizaciones.
La primera es la unificación federal de las cajas jubilatorias. Comenzó en 1990, cuando las diferentes cajas provinciales y sectoriales, casi todas ellas colapsadas, convergieron en el Instituto Nacional de Previsión Social (INPS). Dos años más tarde, en 1992, se creó el Sistema Único de la Seguridad Social (SUSS) bajo control de la flamante Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que pasó a concentrar, además de casi la totalidad del sistema previsional, las asignaciones familiares, los programas de empleo y las pensiones no contributivas. Después, por supuesto, se procedió a la privatización, pero lo que quiero subrayar aquí es que la eficiencia de un instrumento concebido para un objetivo ciertamente negativo –el ingreso del capital privado al sistema jubilatorio– pudo ser utilizado luego para fines más nobles: el kirchnerismo, en efecto, aprovechó la moderna estructura de la Anses para ampliar la cobertura previsional, estatizar casi de un día para el otro las AFJP y lanzar, también en poquísimo tiempo, la Asignación Universal, el Plan Conectar Igualdad, el Procrear y, más recientemente, el Progresar. Tanto es así que la Anses, de indudable perfil técnico, se convirtió en el trampolín político para dirigentes como Sergio Massa y Amado Boudou.
Mi tesis es simple: sin la modernización tecnocrática de los 90, sin la informatización, la homogeneización de los trámites y la descentralización de la atención al público a través de una red de oficinas de la Anses distribuidas por todo el país, los avances del kirchnerismo hubieran sido más difíciles, más costosos o más lentos.
El otro caso interesante es el de la recaudación impositiva, que a comienzos de los 90, y por obvio efecto de la crisis, estaba por el piso. En 1996 se fusionaron la Aduana, la Dirección General Impositiva y la Dirección General de Recursos de la Seguridad Social en una sola entidad, bautizada AFIP. Se unificaron las alícuotas, se eliminaron lo que los neoliberales llaman “impuestos distorsivos” y se simplificaron los trámites. La presión impositiva pasó del 13 por ciento en 1989 a más del 20 en los mejores años de la convertibilidad, aunque con un sesgo muy regresivo, pues el nuevo esquema elevó el IVA al 21 por ciento y redujo los impuestos al capital (se suprimieron los aportes patronales, por ejemplo). Fue también el inicio de un proceso de informatización basado en el software libre y realizado casi enteramente con recursos propios, que le ha hecho declarar a Axel Kicillof que el centro informático de la AFIP hoy parece la NASA. Y fue también en esa época cuando apareció el primer sheriff impositivo de la historia argentina, Carlos Tacchi, que prometió “hacer mierda a los evasores” y que es el antecedente directo de las persecuciones en las playas, los embargos a automóviles de lujo y las fotos aéreas que hicieron famoso a Santiago Montoya: la contribución de ambos pintorescos personajes a la creación de una cultura tributaria argentina debería ser valorada.
Pero no nos desviemos. Lo que quiero plantear es que la modernización de los instrumentos recaudatorios iniciada en los 90 fue decisiva para que el kirchnerismo, en un contexto económico muy diferente, lograra elevar la presión impositiva al fabuloso 37 por ciento del PBI de la actualidad, con todos sus efectos en cuanto a disponibilidad de recursos fiscales, fortalecimiento del Estado y equilibrio de las cuentas públicas (aunque con pocos avances en la construcción de una estructura menos regresiva). Igual que con la Anses, el camino fue la centralización, la digitalización y la construcción de organismos con autonomía operativa y diferenciación burocrática: los trabajadores de ambas entidades no forman parte del sistema general de los ministerios y cuentan con esquemas de carrera meritocráticos, sindicatos diferentes y salarios más altos (2).

El busto de Menem

Las dos reformas mencionadas son un ángulo posible para entender mejor los 90 y considerar no sólo los cambios sino las continuidades, en el contexto de un país adicto a las rupturas y poco inclinado a progresar por vía de la acumulación. Pero cuidado: el riesgo, para quienes hoy rondamos la treintena y nos acercamos –peligrosa, dramáticamente– a los 40, es caer en las miradas indulgentes propias de nuestra educación sentimental. Si de política se trata, conviene ser claros y huir de los enfoques azucarados: la de los 90 fue una década negativa desde casi todos los puntos de vista.
Dicho esto, creo que vale la pena revisitar el período para extraer algunas conclusiones sobre la Argentina de hoy e incluso sobre la Argentina que se viene. Y en este sentido el primer razonamiento podría ser un contraste, el que separa la figura de Alfonsín, alrededor de la cual se ha construido un curioso consenso multipartidario en torno a un líder aparentemente desprovisto de contradicciones, aristas amenazantes y ángulos problemáticos (el Alfonsín esférico), frente a un Menem que opera como el culpable absoluto de todos los males, del pasado y del presente. Aclaremos, una vez más, que esto no exculpa al ex presidente, responsable de mucho de lo peor de aquellos años, pero agreguemos también que es fácil detectar detrás de estos mecanismos de creación de sentido común colectivo una forma sutil de des-responsabilización social. Como sabemos los adeptos al extravagante hobby semanal de clases medias que es el psicoanálisis, un poco de negación siempre es necesario para seguir avanzando.
En una nota publicada en la edición especial de el Dipló por los 30 años de democracia, Martín Rodríguez se preguntaba quién se animaría a inaugurar, como hizo Cristina Kirchner con el de Alfonsín, el busto de Menem en la Casa Rosada. Mi respuesta sería: la generación que se prepara para llegar al poder –los Scioli, los Massa, los Insaurralde– está llamada a hacerlo. Se trata, ya lo hemos dicho, de una camada de dirigentes nacidos y criados en los años de Menem pero que se hicieron grandes durante el kirchnerismo. Expresión del mix entre política, espectáculo y deporte típica de los 90, son también líderes desideologizados y flexibles, tan populares como conservadores. Con un botín clavado en cada década, quizás alguno de ellos se anime a estrenar en un mismo acto los bustos de Menem y Kirchner, y en ese caso estarían haciendo justicia con sus propias trayectorias. Pero parece improbable: la sociedad difícilmente valore una operación simbólica de estas características y una de las claves del éxito de esta generación de políticos es la atención extrema a una opinión pública a la que nunca osan controvertir, un vicio en el que curiosamente no incurría ninguno de sus dos maestros.
 
1. Véase la nota “La década narrada” publicada en el suplemento Ni a palos, 20 de octubre de 2013.
2. Una interesante historia de los cambios en Alexandre Roig, “La Dirección General Impositiva de la Agencia Federal de Ingresos Públicos de la Argentina”, Working Paper Series, Princeton University, septiembre de 2008.

lunes, 3 de febrero de 2014

Calor récord, lluvias y granizo: ¿qué nos pasa a los argentinos con el clima?

Transcurrida la primera parte del verano se batieron récords de días consecutivos de calor en Argentina ¿A qué se debe la excesiva temperatura? ¿Que relación tiene con el calentamiento global? ¿Cómo será el resto de la temporada?

Las altas temperaturas registradas en diciembre y enero en todo el territorio nacional pusieron a los especialistas en alerta. En lo que va de verano, las denominadas olas de calor alcanzaron máximas de hasta 40 grados y permanecieron por varios días ¿Se puede repetir? ¿El cambio climático está relacionado?
Y no sólo el calor está dominando la región. En la edición de diciembre del Boletín Climatológico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se registró que durante el último mes del 2013 hubo también falta de lluvias para la región central del país, granizo y temperaturas por debajo de lo normal en la región patagónica.


En diálogo con INFOnews, la licenciada en Ciencias de la Atmósfera de la Universidad de Buenos Aires, Natalia Herrera, explicó que en los últimos dos meses "hubo localidades que registraron hasta cuatro olas de calor". Y, particularmente, "la ciudad de Buenos Aires registró dos olas de calor en diciembre y una en enero". Pero, ¿qué es una ola de calor? Cada zona o territorio tiene temperaturas mínimas y máximas registradas históricamente más o menos estables. Cuando esas temperaturas son sobrepasadas y los valores extremos (tanto para la mínima como para la máxima) persisten por 3 o más días consecutivos se entra en lo que se denomina ola de calor, según el SMN. 

Gentileza SMN. Irregularidades climáticas en diciembre.
Herrera, miembro del Departamento Climatología del SMN, indicó que para rastrear ciclos de temperatura tan altos y por tantos días consecutivos en el país hay que remontarse bastante tiempo.
"Este verano está siendo más cálido que otros, pero se ha dado en otros veranos. Por ejemplo en el 1959/60 que se ha dado en la ciudad de Buenos Aires de muchos días por encima de los percentiles (unidad de medida utilizada para las estadísticas climáticas)", sostuvo.
Según el Informe Especial debido a la ocurrencia de temperaturas extremadamente altas (SMN, 27 de enero de 2014) en la ciudad de Buenos Aires se registraron los períodos de días consecutivos más calurosos desde que se tiene registro.
Allí, se especifica: "La persistencia de valores tan altos de temperatura en lo que va del semestre cálido (octubre 2013 a marzo 2014) hace que ya tome carácter excepcional si bien en años anteriores han tenido lugar otros eventos similares. Aún antes de terminar el presente semestre cálido, ya se contabilizan 3 olas de calor, de duraciones 4, 9 y 4 días, totalizando 17 días. Entre los semestres cálidos con mayor cantidad de días se encuentran el 1959/60 y 1988/89, con 14 días cada uno".

Gentileza SMN. Estadísticas de las olas de calor en Buenos Aires.


"Este verano ya tiene récord en días de ola de calor. Se ve un calentamiento en general en todas las localidades. Cada vez hay más olas de calor y la temperatura va aumentando en general, pero depende de qué localidad sea. En un entorno de calentamiento, se van a dar más olas de calor", agregó Herrera.
En tanto, anticipó que para lo que resta del verano y principios del otoño "está pronosticado que la temperatura va a ser de normal a superior a la normal en la mayor parte del país. Salvo en el sur de la Patagonia que van a ser normales y en Misiones".

El cambio climático y la subtropicalización argentina

El calentamiento global, en toda su dimensión, pareciera ser imposible de analizarse discriminando según la zona dónde se lo estudie, sino todo lo contrario. El impacto generalizado en el planeta mostró claros indicios de que el cambio climático no sólo parece haber llegado para quedarse, sino también acentuarse. Temperaturas extremas, tanto frías como cálidas, tifones, inundaciones y demás eventos naturales llamaron la atención de los científicos y especialistas a nivel mundial.
En diálogo con INFOnews, Miguel Grinberg, escritor, poeta y periodista especializado en medio ambiente, explicó que el tema del cambio climático genera todo tipo de reacciones que van de los más fieles defensores hasta los más fuertes detractores. En ese sentido, contó que desde el ámbito científico se "preanuncian catástrofes cada vez más graves" y, sin embargo, desde el ámbito político-empresarial "son escépticos y atribuyen los actuales fenómenos atmosféricos a ciclos naturales de nuestro planeta". Para aclarar el avance que se vive respecto de esta teoría y la alarma que genera en el primer mundo, Grinberg recordó que Estados Unidos, uno de los principales responsables, emitió una orden en 2013 para "preparar a su país para los impactos del cambio climático". Para dar cuenta de los grupos detractores, el periodista recordó un estudio publicado en el periódico inglés The Guardian realizado por el sociólogo Robert Brulle, en el cual se expone una lista de "91 grupos conservadores de presión aplicados a negar la existencia de tales fenómenos". "Habrían aportado mil millones de dólares anuales para descalificar concepto de Cambio Climático en los medios de comunicación masiva", remarcó. Por último, Grinberg graficó algunos de los peores efectos del cambio climático en la región y en el mundo: "Algo fue real este verano en el hemisferio sur: olas de calor sin precedentes están castigando a la Argentina y a Australia, con temperaturas récord y grandes incendios de masas forestales. La tropicalización en nuestro país es más que evidente: la presencia endémica del dengue es una señal inequívoca".

Nuevos protagonistas: los meteorólogos

Diego Angeli es el presentador estrella del clima en C5N. Histriónico, gracioso y versátil, el periodista que se hizo un nombre en el mundo de Rock &; Pop contó a este medio cómo es la tarea de anunciar día a día qué es lo que va a suceder con el tiempo. Los argentinos cada vez más dependen de estos nuevos protagonistas de las pantallas informativas que dicen cómo verstirse y qué deparará el clima. Según el observador meteorológico, pronosticar el clima "es divertido"."Yo salgo escena sabiendo que lo que voy a decir le interesa a todos. Me pasó en otros lugares que yo trabajaba más segmentadamente. En Rock & Pop, lo hacía para un segmento de jóvenes rockeros. Lo bueno de la meteorología es que es universal, interesante y a mí me divierte", explicó. Uno de los peligros que corren los meteorólogos, y que sucede bastante a menudo, es no acertar con el pronóstico. En esos casos, Angeli sabe qué es lo que tiene que hacer: "Si el pifie es muy grande no salgo, me encanuto". "Si es muy grande me siento mal. Dos veces al año estadísticamente pasa. Nunca me dijeron nada malo en la calle, pero sí me dijeron: 'Che loco, al final está lloviendo', o algo así. La gente te lo marca", agregó y aclaró: "Con el tiempo aprendés a ser medio zorro. Igual la meteorología es como un escenario de posibilidades. No tenés la necesidad de jugarte, porque la meteorología son probabilidades, posibilidades de que pase algo". Por otra parte, Angeli habló de la responsabilidad social de la meteorología y su repercusión en la ciudadanía. "No se puede decir nada de acá a una semana. El verano ha tenido implicancias en temas sociales como por ejemplo los cortes de luz. Entonces el tema calor deriva en subtemas donde nadie se va a querer meter. Hoy, anunciar una ola de calor no es lo mismo que el año pasado. A nosotros nos ha pasado en el canal en un momento de decir: 'Bueno, basta de alerta roja' porque no ayuda en nada. A veces predisponés a la gente innecesariamente a un escenario que tal vez no va a pasar". Por último, el meteorólogo dio su opinión de por qué a los argentinos les importa tanto el clima: "Sinceramente no sé, pero si dos personas no tienen nada que hablar hablan del clima. Me parece que es porque es algo completamente cotidiano, que es parte de nuestra vida. Cada respiración y cada paso que damos está condicionado por el tiempo. Es algo universal, nos implica a todos. Y, en una charla, dos personas no pueden pelearse por el clima. Pueden hacerlo por política, religión o fútbol, pero no por el clima. Debe ser eso"

Fuente: INFOnews


El cambio climático: entre lo apocalíptico y la negación


¿Es posible comprender los cambios climáticos en Argentina separado del contexto global? El impacto ambiental contemporáneo en el planeta mostró claros indicios de que la mudanza del clima no sólo parece haber llegado para quedarse, sino también para acentuarse.

Miguel Grinberg, escritor, poeta y periodista especializado en medio ambiente, explicó a INFOnews que resulta imposible hablar sobre el calentamiento terrestre sin colocarlo estrictamente dentro del contexto global. “Durante los últimos veinte años, el tema climático se ha impregnado de interpretaciones varias, entre lo apocalíptico y la negación. Desde la órbita científica, preanuncian catástrofes cada vez más graves y responsabilizan a la emisión industrial de gases carbónicos. Sin embargo, desde el ámbito político-empresarial, son escépticos y atribuyen los actuales fenómenos atmosféricos a ciclos naturales de nuestro planeta.
Un grupo de jovenes se refresca con una manguera en Avda San Juan ,para porder soportar la altas temperaturas.
La gente se refresca con una manguera en Av. San Juan


El especialista agregó que, en ese contexto, el gobierno de Estados Unidos emitió una “orden ejecutiva” el 1º de noviembre de 2013, resaltando la prioridad política de preparar a su país para los impactos del cambio climático. “Estableció la creación de un Consejo Nacional de Preparación y Resiliencia (que significa la capacidad de anticipar, prepararse y adaptarse a condiciones cambiantes, y resistir, responder y recuperarse velozmente de los desequilibrios padecidos) para el Clima y el documento respectivo fue publicado en la página oficial de la Casa Blanca. La red satelital de la NASA aportó los estudios atmosféricos que fundamentaron la iniciativa, encuadrada en el marco de las medidas de seguridad nacional”.
  
INFOnews:¿Las grandes ciudades del mundo están al tanto de todo esto y están tomando medidas al respecto?
Miguel Grinberg: Sí, algunas lo están haciendo. Las agencias espaciales europeas manejan probablemente más información atmosférica que los países en vías de desarrollo. No es casual que el Municipio de Londres –ante un eventual ascenso del nivel del mar– haya determinado el éxodo de toda la infraestructura informática del gobierno británico y del sistema bancario a la ciudad de Birmingham, situada a 165 km de distancia y  con una altitud media de 140 metros. Asimismo, los edificios de la capital están mudando las calderas de calefacción a los pisos superiores, así como los medidores de los servicios públicos, habitualmente anidados en los sótanos.
Temporales violentos en Santa Fe, con inundaciones.
Temporales violentos en Santa Fe, con inundaciones.



In: ¿Cuál es el papel que están jugando los medios en el tema del cambio climático?
MG: La polémica mediática sobre la existencia o no de cambios climáticos peligrosos ha tenido diferentes adherentes y detractores. Recientemente, el diario londinense The Guardian, dio a conocer un estudio del sociólogo Robert Brulle, en el cual se expone una lista de 91 grupos conservadores de presión que niegan la existencia de tales fenómenos. Numerosos billonarios ligados a la industria petrolera y carbonífera, al comercio de combustibles, al transporte, refinerías y otras actividades industriales emisoras de gases carbónicos, habrían aportado mil millones de dólares anuales para descalificar el concepto de “cambio climático” en los medios de comunicación masiva. Entretanto, la prensa mundial no cesa de informar acerca de olas de calor, olas de frío, tifones, tornados, inundaciones, sequías, erosión, desertificación, acidificación de los mares, deshielo de glaciares y polos, y demás episodios espectaculares de destrucción por parte de las energías de la naturaleza.
La sequía en el Chaco que generó mortandad de animales en varias localidades del interior provincial.
La sequía en el Chaco que generó mortandad de animales


In: Cabe resaltar que todo este tema trae consigo una larga cadena de infecundos debates al respecto. El cambio climático comenzó a resonar como un problema mundial en 1992, en el seno de las Naciones Unidas, durante la Cumbre de la Tierra celebrada ese año en Río de Janeiro (Brasil), también conocida como ECO 92. 
MG: Exactamente. En esos días se caratulaba al problema como Efecto Invernadero, o sea, emisión masiva de gases carbónicos (o CO2) que a nivel mundial sumaban en la atmósfera 287 partes por millón (ppm). Aquella conferencia desembocó en la firma de un Convenio Marco sobre Cambio Climático, donde los países ricos se comprometían a reducir sus emisiones. No sucedió. En mayo de 2013, según registros de la Organización Meteorológica Mundial, el índice superó la marca de 400 ppm, Hoy, para funcionar a todo vapor, en nuestro planeta se queman diariamente 90 millones de barriles de petróleo.
In: ¿Tuvo algún resultado positivo aquella reunión?
MG: La ECO 92 condujo a la formación en la ONU de un Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (PICC) que desde entonces emite periódicamente informes técnicos cada vez más sombríos. Año tras año se han venido efectuando asambleas de los países implicados por el Convenio Marco, sin que se pudiera avanzar en dirección de políticas resilientes.
Ganado muerto y campos arrasados por el fuego en Chacharamendi, La Pampa, tras una intensa ola de calor que provocó diversos incendios.
Ganado y campos arrasados por el fuego en Chacharamendi, La Pampa


Lo único que cambió fue la retórica. No se habla más sobre Efecto Invernadero, Cambio Climático o Calentamiento Global y todo se remite a consignar la existencia de “Eventos Extremos”, ante los cuales la emisión de gases pasó a segundo plano, y sólo se bocetan medidas de adaptación y mitigación de los impactos atmosféricos.
In: Y más adelante llegó el infructuoso Protocolo de Kyoto.
MG: Sí, fue 1997, y allí se logró aprobar un Protocolo para instrumentar el Convenio Marco, pero caducará en 2015 sin que haya habido consenso para revertir los temas allí puestos en foco.
In: ¿Cómo debieran interpretarse estas extremas temperaturas, según tu experiencia en el tema?
MG: Existe un segmento de climatólogos que no avalan el diagnóstico que culpa de todo el problema a la emisión de CO2, y remiten al accionar cíclico de las corrientes oceánicas llamadas como El Niño y La Niña, a la acción de las llamaradas solares, a cambios en la Jet Stream atmosférica (flujo de aire rápido y estrecho que se encuentra en las atmósferas de algunos planetas, como la Tierra, y que son aprovechadas por las empresas aéreas del mundo para volar más rápido).
Algo es real: este verano, en el hemisferio sur, las olas de calor sin precedentes castigaron y siguen castigando, tanto a la Argentina como a Australia; con temperaturas récord y grandes incendios de masas forestales. La tropicalización regional en nuestro país es más que evidente: la presencia endémica del dengue es una señal inequívoca de las tendencias reinantes. Si nos preguntamos cómo será aquí el invierno próximo, analicemos cómo fueron los veranos en el hemisferio norte el año pasado: EEUU, Europa y Rusia atravesaron olas de calor tremendas con miles de víctimas. ¿Cómo será nuestro próximo invierno? El frío récord que acaba de padecer EEUU en estos días (-50º C) podría ser un telegrama de preaviso.

El río Luján alcanzó un nivel de 4,70 metros en Luján e inundó el casco céntrico, la zona histórica de la Basílica y sectores de las localidades de Olivera y Jáuregui.
El río Luján alcanzó un nivel de 4,70 metros en Luján e inundó el casco céntrico, la zona histórica de la Basílica y sectores de las localidades de Olivera y Jáuregui.


In: ¿Cómo vislumbrás el futuro mediato e inmediato con respecto al calentamiento global?
MG: Si todo este gran problema mundial se debe a los gases de invernadero, entonces estamos en un rumbo de colisión. Porque las grandes potencias implicadas en el Protocolo de Kyoto de 1997, han aumentado  sus emisiones en un 48%. Por su parte, las potencias emergentes surgidas en los últimos años, como China e India, aspiran a promover su desarrollo industrial sin dar marcha atrás. 
In: ¿Y respecto a los problemas energéticos locales?
MG: Parte importante de nuestra energía eléctrica diaria proviene de usinas térmicas. Sólo estos puntos de referencia exigirían un debate nacional, no sólo sobre medidas prioritarias de adaptación, mitigación y resiliencia, sino también sobre un modelo de desarrollo que no ponga en peligro a las generaciones futuras. No es un terreno exclusivo de los funcionarios públicos, sino un desafío a los medios de comunicación, al sector industrial privado, a las universidades, a las entidades sindicales, a los sectores productores de alimentos y a la sociedad civil. Ni más ni menos.

El Dique de La Quebrada, demuestra la gran sequía que sufre la provincia.
El Dique de La Quebrada, demuestra la gran sequía que sufre la provincia.
 Fuente: INFOnews