sábado, 23 de agosto de 2014

Aniversario del "Éxodo jujeño"

El 23 de agosto de 1812 el ejército patriota a las órdenes del general Manuel Belgrano lleva a cabo lo que se conoce como el “éxodo jujeño”. El Éxodo Jujeño fue la retirada hacia Tucumán que, cumpliendo parcialmente la orden de evacuación hasta Córdoba impartida por el Primer Triunvirato de las Provincias Unidas del Río de la Plata, emprendió —el 23 de agosto de 1812— el Ejército del Norte, comandado por el general Manuel Belgrano, y la población de San Salvador de Jujuy —que abandonó completamente la ciudad y sus campos— como respuesta estratégica ante el avance del Ejército Realista proveniente desde el Alto Perú y cuya retaguardia fue protegida por el mayor general Eustoquio Díaz Vélez, resistiendo el acoso enemigo. El rigor de la medida debió respaldarse con la amenaza de fusilar a quienes no cumplieran la orden. Los realistas pretendieron bajar por la Quebrada del Toro para cortar la retirada de los rioplatenses. El brigadier Tristán envió sus avanzadas a hostilizar a los que se retiraban, dirigidos por el coronel Agustín Huici. Éste alcanzó a la columna sobre el río de las Piedras, entablándose el combate de Las Piedras. La rápida reacción de Díaz Vélez logró allí una victoria, cayendo en poder de los independentistas el mismo Huici. El éxito obtenido en el combate de Las Piedras por Díaz Vélez alentó a Belgrano a detener la marcha. Ya desde antes, Belgrano se había apercibido que retirándose hasta Córdoba en espera de la ofensiva de los realistas, éstos podrían fácilmente esquivar las defensas en Córdoba y avanzar directamente sobre Buenos Aires.
De modo que, invitado por los tucumanos —y contando con la colaboración de la poderosa familia Aráoz, emparentada con su segundo, Díaz Vélez, y con el joven teniente Gregorio Aráoz de Lamadrid— y desobedeciendo las órdenes impartidas desde Buenos Aires de retirarse hasta la ciudad de Córdoba, se trasladó hacia San Miguel de Tucumán, donde esperó al ejército de Tristán.
Comunicó esta decisión al Triunvirato, pero Rivadavia le contestó ordenándole nuevamente seguir viaje hacia Córdoba. Cuando esa orden llegó, Belgrano ya había derrotado a Tristán en la batalla de Tucumán —la más importante en la Guerra de Independencia de la Argentina— y había obligado a las tropas realistas a retroceder hacia el norte. De ese modo, los independentistas recuperaron el control de esa región, control que se hizo completo con una segunda victoria en la batalla de Salta.
Por otro lado, la victoria de Tucumán causó la caída del Primer Triunvirato y su reemplazo por el Segundo Triunvirato, que apoyó más decididamente al Ejército del Norte sin descuidar a Montevideo.
Como símbolo patrio, la misma bandera fue donada por el general Belgrano al Cabildo de Jujuy el 25 de mayo de 1813, como premio y homenaje a ese pueblo que lo acompañó en el éxodo del 23 de agosto de 1812, y que posibilitó los triunfos de Las Piedras, Tucumán y Salta. Su tela es de raso, consta de tres paños y lleva pintado el escudo de la Asamblea del Año XIII. Su confección y pintado se realizó en la ciudad de San Salvador de Jujuy.

En 2013, la banda argentina oriunda de Jujuy BATTLE CRY edita "Tierra arrasada" el segundo disco de la banda, una obra conceptual basada en la historia del "Exodo jujeño"

lunes, 11 de agosto de 2014

Demoler autopistas para recuperar ciudades

Demolición de la autopista Perimetral en Río, 20 abril 2014. Foto Ricardo Moraes, Reuters
(Por José Brakarz - Nota publicada el 1 de Mayo de 2014) Esta semana la municipalidad de Río de Janeiro demolió una autopista aérea que cruzaba el área del puerto. A pesar de que era una de las arterias principales de la ciudad, sucumbió ante un proyecto de revitalización que busca devolver esta área a los ciudadanos. Esta acción no es aislada. Demoler infraestructura para automóviles, que fue construida en el pasado sin consideración con el paisaje urbano, es una tendencia que gana adeptos en la medida en que alcaldes y residentes priorizan la calidad de vida en sus ciudades.

Algunos ejemplos notables de esta cruzada por rescatar los espacios urbanos son:

1) SAN FRANCISCO

El terremoto de 1989 dañó la doble autopista aérea sobre el embarcadero (Embarcadero Freeway) que recorría el borde costero. El debate sobre demolerla ya existía, pero el cierre por los daños comprobó que sin ella el tráfico vehicular funcionaba perfectamente. En 1991 fue demolida, y ahora existe en ese espacio un parque peatonal entre el Ferry’s Building y el Fisherman’s Warf, una de las destinaciones preferidas para turistas y residentes.

El Embarcadero de San Francisco en 1974. Foto “The Horror” de James Aaron Dillon.
El edificio del Ferry hoy. Foto de Eric Hunt.
San Francisco antes y después
2) SEÚL

El parque Cheonggyecheon en el centro de Seúl es otro ejemplo de restauración urbana tras la demolición de una autopista. En el periodo de la post-guerra, el río Cheonggyecheon fue cubierto primero con concreto y luego con una autopista aérea. En 2003 la ciudad decidió sacar la autopista y crear un espacio urbano en la ribera del río, lo que a su vez produjo una revitalización del centro de la ciudad. Ha sido un rotundo éxito por la atmósfera agradable y animada, el positivo impacto ambiental, y por el aumento del valor de las propiedades aledañas. Con este proyecto, la ciudad ganó una reputación de audacia en los proyectos urbanos y de determinación para enfrentar a los grupos de interés que  buscaban mantener el statu quo.

La ribera del río Cheonggyecheon hoy
La ribera del río es hoy un espacio de animación y confluencia. Foto de iweatherman
Seúl antes y después
Seúl antes y después
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha apoyado varios proyectos de revitalización con énfasis en transformar el espacio urbano en áreas dinámicas, con vida, donde los residentes puedan congregarse e interactuar. Los ejemplos incluyen el proyecto “Orla Morena” en la ciudad de Campo Grande, Brasil; el proyecto de revitalización del Centro Histórico de Quito, en Ecuador; y la Plaza Roosevelt en São Paulo. Una característica común de estos proyectos es la reducción del flujo vehicular para dar espacio a los peatones y los ciclistas. A pesar de las reacciones iniciales de comerciantes y automovilistas, los problemas de tráfico han sido minimizados, ya sea por desincentivar el flujo vehicular en zonas céntricas, o mejorando sustancialmente el transporte público.
La tendencia es clara: el automóvil debe ceder espacio a los ciudadanos. Aunque las autopistas parezcan imprescindibles para el tráfico vehicular, siempre hay alternativas mejores al alcance de la mano. El ingrediente que falta para recuperar las ciudades es clave: el coraje de alcaldes y autoridades.

jueves, 7 de agosto de 2014

Recuperación de médanos en Mar del Tuyú

La Unidad de Gestión Municipal de Mar del Tuyú informó las diversas tareas que actualmente se llevan adelante en la localidad.
Según precisó Miguel Xavier, el supervisor operativo de esa dependencia, continúan los trabajos en la plaza de Las Provincias enfocados "a la refacción del escenario y la zona de bancos".
Sobre el frente marítimo, aseguró "se están realizando tareas de acuerdo a la marea". En esta zona, precisó, "se trabaja haciendo refulado para recuperar médanos y en el arreglo de las bajadas".
También, se trabaja fuertemente en el mantenimiento de calles, "preparando escombro y rellenos" para depositar en algunas arterias y "con la motoniveladora" en aquellas calles que así lo permiten.
A su vez, informó que continúan con normalidad las tareas de poda en toda la localidad y de acuerdo a los reclamos de los vecinos.

viernes, 1 de agosto de 2014

El día que Alaska dejó de ser rusa

El 1° de agosto de 1867 Rusia vende Alaska a los Estados Unidos. El Secretario de Estado estadounidense William H. Seward llevó a cabo la compra de Alaska a Rusia por 7,2 millones de dólares estadounidenses. La falta de efectivo de Rusia y el deseo de que Alaska no cayera en manos británicas impulsaron a Rusia a vender el territorio a los Estados Unidos tras el fracaso en la Guerra de Crimea. La compra se hizo efectiva el 18 de octubre de 1867, hoy recordado como el Día de Alaska. Aunque la compra recibió duras críticas en el momento de producirse, finalmente se vio como un negocio ventajoso gracias al descubrimiento de oro en Yukón. En la década de 1890, los territorios de Alaska y Yukón sufrieron una explotación de sus minas debido a la fiebre del oro, conocida como fiebre del oro de Klondike, nombre del principal yacimiento, y continuaron siendo explotadas aún cuando las reservas auríferas disminuyeron. Los principales asentamientos se establecieron en Juneau, Nome y Fairbanks.
Alaska cuenta con numerosas bibliotecas que reúnen importantes fondos para la investigación local. Entre ellas, destacan la Biblioteca del Estado, en Juneau, y la Biblioteca Rasmusson, en Fairbanks. El estado dispone de interesantes museos, como el Sheldom Jackson, en Sitka, con fondos sobre historia y cultura de los nativos, o el Museo Baranof, en Kodiak, dedicado a la Compañía Ruso-Estadounidense.
En Alaska se realizan numerosos festivales de música y teatro, muchos de ellos organizados por el Consejo de Humanidades de Alaska. Estos festivales promueven la representación de historias y tradiciones locales, como la obra titulada Cry of the Wild Man, los bailes de origen ruso de Sitka, o la música de los violinistas del valle del Yukón.
También son populares otro tipo de festivales y tradiciones, como las carreras de trineos arrastrados por perros(que se celebran entre Fairbanks y Whitehorse, en Canadá; y entre Nome y Anchorage),también es popular Olimpiada Indio-Esquimal, o el Festival Ruso de Kodiak.