lunes, 22 de diciembre de 2014

Difracción de olas y erosión litoral

Los procesos morfogenéticos en un litoral oceánico, tienden a equilibrar la playa buscando el equipotencial geodético “cero.” Esto es, buscando formar una línea de costa en la que a todo su largo no existan anomalías gravitatorias. Lo que equivale a decir que esa costa teórica coincidiría con el geoide ideal. Pero el continente tiene diferencias notorias de litologías y de estructuras a lo largo de la línea de costa, generando una línea de costa de forma irregular, con salientes y entrantes respecto del mar. El oleaje, factor fundamental en la morfogénesis litoral, disipará su energía en las salientes (puntas, tómbolos) produciendo erosión, y las corrientes de deriva litoral transportarán el material erosionado, hasta depositarlo en las entrantes (caletas, bahías, bocas de estuarios.) En esta imagen se observa un litoral con una importante saliente, o “punta”, probablemente formada por rocas más duras. Frente a ella se observa que el tren de olas procedente de mar abierto y más o menos paralelo a la playa, “rompe” en un obstáculo sumergido que probablemente es continuación ya sumergida de las rocas de esa “punta.” En esa rompiente el tren de olas disipa su energía y retarda la erosión de la “punta.” Pero también vemos que a ambos lados de esa rompiente, cuando desaparece el obstáculo sumergido, el tren de olas prosigue su marcha hacia la costa. Aunque también a ambos lados de la rompiente se observa un fenómeno importante: el tren de olas no sigue hacia la playa paralelo a la misma, sino que se difracta y converge hacia la “punta” atacándola por ambos lados. De ese modo, con tiempo suficiente, la punta terminará siendo erosionada y los procesos morfogenéticos continuarán la búsqueda del equilibrio.
Fotografía: José Tanus Rodríguez Cruz
Esta fotografía de un litoral no determinado, sirve de ejemplo para interpretar la formación de arcos litorales como los de la costa de Algarve (Portugal) que mostré en la fotografía anterior. Desde mar abierto llegan trenes de olas, los que al aproximarse a la costa en un punto encuentran el fondo a menor profundidad y a partir del mismo los trenes de olas se difractan hacia ambos lados de ese punto, como se aprecia en la foto. Frente al punto donde el tren de olas perdió energía, su ataque al litoral es menor y entonces allí la costa es menos erosionada, formándose una punta. Los trenes de ola difractados comienzan a erosionar el litoral hacia ambos lados de la punta inicial, haciendo que esta sea cada vez más prominente. Si la altura del lugar lo permite, se formarán acantilados y el oleaje atacará los acantilados que flanquean la punta hasta oradarla, construyendo arcos como los de Algarve. Estos arcos serán formas transitorias, porque finalmente serán destruidos por el oleaje, el cual en el largo plazo tenderá ha construir una linea de costa recta.