sábado, 31 de enero de 2015

Armenia, la tierra de Noe

Armenia antigua tenía 10 veces más territorio que el actual. Es increíble como aún después de las invasiones persas, romanas, turcas y tantas otras, permanece vivo y renace siempre. Es el primer país en adoptar el cristianismo como religion oficial en el año 301 y sus iglesias han sido construidas de acuerdo a la sugerencia del mismo Jesús que dejó una hoja dibujada de cómo quería que fueran las iglesias, modestas, pequeñas, y muchos detalles únicos. En Armenia se pueden encontrar iglesias en los lugares más insólitos: al lado de un lago, arriba de una montaña, al lado de un precipicio, creando paisajes y rasgos únicos en el mundo. Armenia ahora tiene sólo unos 35.000 Km2 debido a que se repartieron territorios a Azerbaiján (Stalin 1919 a 1923), a Georgia, y todo lo que robaron los turcos, a mano de asesinatos en masa de ciudades enteras hasta llegar a un genocidio perpetrado entre 1915 y 1923.
Armenia es el primer país del mundo desde el diluvio. Los armenios descienden de Noé. Armenia tiene 4507 años de historia, escritura propia, inventores del primer sistema de escritura musical, se escribía en piedra y madera antes de la existencia misma del papel. Sus instrumentos musicales más conocidos tienen más de 3000 años, hechos con la madera del damasco (arbol nacional) o de nogal. Son los inventores de las alfombras que se tejían, en principio, como tejidos de lana para poner en las paredes debido a las muy bajas temperaturas en invierno. Luego se usaron para el piso. Se propagó por Medio Oriente debido principalmente a la invasion persa, quienes se llevaron a familias enteras que hacían ese trabajo a trabajar en Persia (actualmente Irán). Son los inventores del vino (la vasija con sedimentos del mismo data de más de 300 años, encontrada en Armenia) y del calzado de cuero para los pies (tambien se encontró alli el más antiguo). Azerbaiján es un invento de Rusia cuando era la Unión soviética (URSS), o sea, tiene unos 90 años. Rusia le sacó territorio a Armenia y se lo dio a Azerbaiján (descendientes de los antiguos tártaros sanguinarios, hermanos de los turcos mongoles), para controlar más aún ese paso estratégico donde está enclavado Armenia, el paso de Asia a Europa por tierra y entre 3 mares.