sábado, 25 de julio de 2015

Paisajes y misterios en los desiertos del Perú

Desde las mundialmente reconocidas Líneas de Nasca hasta el Oasis de la Huacachina, el país andino esconde valiosos tesoros históricos y naturales.
Reserva Nacional de Paracas. PH Janine Costa
A unos pocos kilómetros al sur de Lima se encuentra el llamado "Circuito Sur Chico" del Perú, conformado por Paracas, Ica y Nasca. Este recorrido es cada día más reconocido y visitado por los turistas, a causa de sus numerosos atractivos.
El circuito se inicia en la ciudad de Paracas, a tan sólo 250 kilómetros al sur de Lima, donde se da la increíble conjunción del desierto y el mar. Las playas, bordeadas de hermosos acantilados, están colmadas de vida y son hábitat de millones de aves, algunas de ellas endémicas, y otros provenientes del norte y sur del continente.

Tubular en el desierto de Ica. PH Marco Garro
La Bahía de Paracas es un lugar ideal para la práctica de diversos deportes acuáticos, como el wind y kite surf. Además, puede ser una gran alternativa para los ciclistas que quieran medir sus fuerzas entre las dunas, recorriendo caminos al borde de acantilados que se adentran en el desierto. Un paraíso para los surfers es San Gallán. Esta no es una playa pero igual tiene las olas más apreciadas por los tablistas locales.

Tubular en el desierto de Ica. PH Marco Garro
Continuando algunos kilómetros más hacia el sur se puede acceder al centro de Ica, tierra de sol y de grandes viñedos. En los alrededores de la ciudad se encuentran las mejores bodegas del país, las mismas que dan origen a las marcas más famosas de vino y pisco: el licor de bandera.

Laguna de Huacachina. PH César Vallejos
Además de ser una importante parada para aquellos que desean realizar la "Ruta del Pisco", Ica esconde, a tan solo 5 kilómetros de su centro, el Oasis Huacachina, hoy convertido en un gran atractivo e importante centro de recreo para toda la familia. Cuenta con cómodos hoteles, y desde allí se pueden realizar paseos en 4x4 o sandboard en las dunas.

Laguna de Huacachina. PH César Vallejos
Finalmente, a escasas dos horas de Ica, se encuentran las famosas Líneas de Nasca. Una extensión de 50 kilómetros de desierto cubierta por monumentales figuras que representan a mamíferos, insectos y deidades. Descubiertas en 1927, los extraños dibujos son el vestigio más misterioso dejado por una cultura que vivió 300 años antes de la era cristiana.

Líneas de Nasca
Para aquellos que quieren realizar este asombroso recorrido, es posible hacerlo desde avionetas, que dan acceso a la totalidad de las figuras, o desde paradores estratégicamente dispuestos, que permiten el avistamiento de tres de las mismas.
Cerca de las Líneas de Nasca encontramos otras notables obras de la cultura del mismo nombre: los acueductos de Cantayoc, una extensa red de canales subterráneos y reservorios, y el centro ceremonial de Cahuachi, considerada la "capital" del señorío Nasca.

Líneas de Nasca
El sitio está constituido por seis conjuntos arquitectónicos que se emplazan sobre colinas rocosas en un área de 25 hectáreas. Su principal construcción es una pirámide de adobe de 20 metros de altura y 100 metros de longitud, que se encuentra adosada a una colina. Complementan el lugar varias plazas ceremoniales y cementerios donde han sido halladas numerosas piezas de cerámica.

Fuente: Latitudes