sábado, 17 de octubre de 2015

Naturaleza y las manos del hombre

A propósito de lagos, de actividades humanas negativas para el medio ambiente y del lago Owen (también en California), desecado por excesivo empleo del agua de su cuenca, vale recordar este lago en el cual trabajé haciendo estudios paleoclimáticos para la Universidad de Columbia (Lamont-Doherty Geological Laboratory) durante la década de 1980. Previo a ello el abastecimiento de agua a la ciudad de Los Ángeles prácticamente había secado el lago Owen, como mostré en la serie previa de fotografías. Como la demanda de agua era creciente, empleaba el agua de los cursos de agua que desde los glaciares de la Sierra Nevada drenaban a este lago, y su nivel había bajado drásticamente. Por ello se formó el Comité Lago Mono, que inició un litigio con la ciudad de Los Ángeles y ganó en 1979. Eso obligó a la ciudad a restablecer el nivel del lago; aunque no alcanzó su nivel original, como se aprecia en la última imagen de esta serie, de todos modos no corrió la misma suerte de su vecino, el lago Owen.
 




 
 
Esta serie de fotografías viene a propósito del lago Owen (California, EUA) que presenté en una serie previa de fotografías, desecado por exceso de uso del agua de sus afluentes. En una de las imágenes satelitales publicadas, se evidenciaba un poco de agua hipersalina y comenté que su color rojizo se debía a la presencia de archaeas ( = arqueas) extremófilas(1). Está extendida la creencia de que el color rosado, y a veces hasta púrpura del agua de muchos otros lagos salados del mundo, se debe al crecimiento algas. No faltan en Internet las fotos de algunos de esos lagos, difundiendo esa creencia. Y también se sigue difundiendo al respecto, la falacia de que “la ciencia no conoce el origen de ese color”, tratando de generalizar la ignorancia de quienes eso dicen, para diluirse entre la generalización. Pero el origen de ese color está muy bien estudiado y se debe en este caso se debe al crecimiento “explosivo” de arqueas extremófilas, que viven en valores de salinidad realmente extremos, proliferando en salinidades de 350 gramos por litro de cloruro de sodio (diez veces la salinidad del agua oceánica.) Estas son arqueas halófilas (“amantes de la sal”.) Este tipo de ambientes lacustres híper salinos, es el adecuado para la depositación de minerales de los denominados "evaporíticos", formando "rocas evaporíticas," o simplemente "evaporitas", como la sal común, yeso y sales de boro, entre otras.
 



 
En la serie previa de fotografías, presenté ejemplos de arqueas extremófilas(1) denominadas “halófilas” (“amantes de la sal”), coloreando aguas extremadamente salinas con colores rosados y hasta púrpura. Otro ambiente extremo habitado por arqueas extremófilas de colores abigarrados, es el de las aguas con elevadas temperaturas, como muchos de los surgentes termominerales del planeta. A estas arqueas se las denomina “termófilas” (“amantes de las altas temperaturas”), y se las ha encontrado proliferando en las dorsales centro oceánicas, en sitios de emisión de lavas, con temperaturas muy superiores a 100ºC.
FLY GÉISER (Nevada, EUA.) Con este nombre se denomina a unas fuentes de aguas termales que surgieron a raíz de perforaciones hechas en el lugar a mediados del siglo 20, para obtener agua de consumo. El agua surgente es altamente mineralizada y de elevada temperatura. Los minerales del agua se han ido depositando en la periferia del lugar de surgencia, formando “tubos” en forma de pináculo por cuyo extremo surge el agua. Los colores abigarrados se deben a la presencia de arqueas “termófilas” = tolerantes de elevadas temperaturas.
 



 
RÍO TINTO (Huelva, Andalucía, España.) Así como en las series previas de fotografías vimos colores abigarrados debidos a la presencia de arqueas halófilas y termófilas, en este caso vemos colores abigarrados producidos por “arqueas acidófilas” ( = “amantes de ambientes ácidos.”) En la cuenca del río Tinto hay yacimientos de minerales sulfurados. Entre esos minerales son muy comunes la pirita (sulfuro de hierro) y la calcopirita (sulfuro de hierro y cobre.) En los procesos naturales de meteorización de esos minerales, juegan un rol fundamental las arqueas extremófilas acidófilas, las que para sus procesos vitales toman energía a partir de los enlaces químicos del azufre. De esa manera, a los iones sulfuro de la pirita y la calcopirita transforman en ácido sulfúrico, liberándolo al agua ambiente junto con los metales. De ese modo el pH del agua es extremadamente ácido, oscilando entre 1,7 y 2,5. Y el color abigarrado del agua se debe a la rápida oxidación del hierro liberado.
 




 
“CASCADA DE SANGRE” (Glaciar Taylor; Valle Taylor, Antártida.) Este lugar fue descubierto en 1911 por el geólogo australiano Thomas Griffth Taylor. En principio el color se atribuyó algas rojas. Mucho después se descubrió que el color se debe a la presencia de férrico, por oxidación de agua salada líquida con óxido ferroso que surge desde adentro del glaciar. En tiempos relativamente recientes, se descubrió que en la base del glaciar existe agua líquida híper salinizada con cloruros y sulfato. Y en esa salmuera se ha descubierto la presencia de al menos 17 microorganismos diferentes, los cuales, al igual que las arqueas acidófilas que mencioné para el río Tinto (Huelva, España) en la serie previa de fotografías, para sus funciones vitales emplean los enlaces químicos de compuestos de azufre y de hierro, liberando al ambiente hierro ferroso. Todo ese ecosistema desarrolla sus funciones vitales en extremas condiciones ambientales: SIN LUZ, SIN OXÍGENO, ELEVADA SALINIDAD Y FRÍO EXTREMO. El compuesto de óxido de hierro derramado al pie del glaciar, por su parte se sumerge por debajo de la capa de hielo que cubre el lago Boney.
 




  
CASCADA DEL AGRIO (provincia de Neuquén, República Argentina.) Muestro esta serie de fotografías a propósito de la serie previa de fotografías del río Tinto (Huelva, España) y de un comentario del río Agrio que en ellas hizo la amiga Adry Krause Melland. Este río nace de manantiales hidrotermales en el volcán Copahue, que muestro en una de las fotografías de esta serie. Su nombre proviene del sabor de su agua, dado por la presencia de ácido sulfúrico disuelto, formado en origen a expensas de las emanaciones sulfurosas del volcán. El río Agrio fluye sobre basaltos, los que constituyen un lecho muy difícil de erosionar. Por ello a lo largo de su curso forma varias cascadas. La de estas fotografías, se encuentra luego de salir el río del lago Caviahue. La colada basáltica compacta en la que está excavado el cauce por encima de la cascada, se apoya sobre otra colada basáltica más antigua, la cual presenta disyunción columnar. Una vez erosionada la colada de lava compacta, la estructura columnar de la colada subyacente facilita el proceso de erosión fluvial. Las concentraciones de ácido sulfúrico en el agua no son tan elevadas como en el caso del río Rinto. De todos modos son suficientes como para darle sabor característico, y como para producir alguna alteración de los basaltos que afloran a lo largo del cauce, dando como resultado una gama de colores ocres que tiñen las rocas que periódicamente cubre el agua. No tengo referencias de la actividad de arqueas extremófilas en este caso; pero no sería de extrañar que estén presentes.
El color ocre que cubre las rocas hasta el nivel que es frecuentemente cubierto por el agua del río, se debe a óxidos de hierro.
  



 
A propósito de las series previas de fotografías, con referencia a arqueas extremófilas, esta fotografía muestra una vista parcial del aprovechamiento que se hace de los llanos de marea en la bahía de San Francisco (California, EUA.) En ellos, gracias al pequeño rango de mareas, las extensas superficies planas y el reparo que ofrece la bahía,se construyen grandes piletas en las cuales evaporar agua de mar y obtener sal común (NaCl.) Los diferentes colores se deben a diferentes etapas de concentración de la salmuera, en las cuales proliferan arqueas extremófilas halófilas (”amantes de la sal”), las que, como ya mencioné en las series previas de fotografías, son capaces de soportar concentraciones salinas 10 veces superiores a la concentración de sal en el mar.