lunes, 30 de mayo de 2016

La laguna de Mar Chiquita redujo su profundidad

La albúfera de Mar Chiquita es un espacio único en la provincia de Buenos Aires y la unión del agua dulce con el mar es una de las grandes razones.
Sin duda la mano del hombre tuvo incidencias negativas, tanto por el impacto de la creación del Puente del CELPA, que redujo el ingreso y el escurrimiento de agua, como la instalación de una especie invasora de gusanos marinos (Poliquetos) que forman enormes arrecifes que elevan el nivel del suelo de la laguna.
Turistas, científicos, observadores de aves, pescadores, deportistas, políticos... todos usuarios de este ambiente natural que tenemos que valorar y cuidar.


La laguna de Mar Chiquita es una laguna costera o albufera declarada Reserva Mundial de Biosfera por Unesco en el año 1996, localizada en el límite jurisdiccional del Partido de Mar Chiquita, a la altura del km 490 de la RP 11, provincia de Buenos Aires, Argentina, al sursureste de la Ciudad de Buenos Aires.
En las cartas, la laguna aparece como un alargado espejo de agua paralelo al mar Argentino del océano Atlántico, y de cuya separación se encarga una cadena de altas dunas. La laguna se ensancha y forma un verdadero mar interior, explicando el porqué de su nombre.

viernes, 27 de mayo de 2016

Alumnos de un colegio armenio brindaron una charla sobre Genocidio Armenio en un colegio de Adrogué

Ayer jueves 26 de mayo, los alumnos de quinto año del Instituto Educativo San Gregorio El Iluminador, como ya lo han hecho en más de una ocasión en otras escuelas, esta vez se trasladaron a la localidad de Adrogué para llevar su ponencia sobre Genocidio Armenio al colegio San Miguel, invitados por las autoridades de la institución, quienes les ofrecieron una cálida bienvenida.
Frente a un auditorio compuesto por alumnos de los cursos superiores, docentes y autoridades, los estudiantes fueron explicando con soltura y fluidez los acontecimientos históricos sobre el primer genocidio del siglo XX, en el que fueron masacrados un millón y medio de armenios. 
Fueron ilustrando la exposición a su vez con imágenes de Powerpoint. Finalizada la ponencia, respondieron todas las preguntas de los presentes, quienes siguieron atentamente la charla.
Los alumnos de San Gregorio fueron acompañados por la rectora Margarita Djeredjian y la docente Mabel Muradian. La ponencia de los chicos sobre el Genocidio Armenio ha sido preparada con la colaboración de la profesora Patricia Zipcioglu.
Un especial agradecimiento a la directora Ana Clara Cerioni y al profesor Fabian Sarubbi del colegio San Miguel, por la organización del encuentro.





lunes, 16 de mayo de 2016

El delicado sonido del trueno, Pink Floyd




Temas

1. Shine on you crazy diamond (David Gilmour/Rick Wright/Roger Waters)
2. Learning to fly - (David Gilmour/Anthony Moore/Bob Ezrin/Jon Carin)
3. Yet another movie - (David Gilmour/Patrick Leonard)
4. Round and Around - (David Gilmour)
5. Sorrow - (David Gilmour)
6. The dogs of war - (David Gilmour/Anthony Moore)
7. On the turning away - (David Gilmour/Anthony Moore)
8. One of these days - (David Gilmour/Rick Wright/Nick Mason/Roger Waters)
9. Time - (David Gilmour/Rick Wright/Nick Mason/Roger Waters)
10. Wish you were here - (David Gilmour/Roger Waters)
11. Us and them - (Rick Wright/Roger Waters)
12. Money - (Roger Waters)
13. Another brick in the wall (Part 2) - (Roger Waters)
14. Comfortably numb - (David Gilmour/Roger Waters)
15. Run like hell - (David Gilmour/Roger Waters)

Delicate sound of thunder - en español: «Delicado sonido de trueno» - es un álbum doble en directo de la banda británica Pink Floyd, el primero lanzado en la época en la cual el guitarrista David Gilmour lideraba la banda. Este disco es el correspondiente a la gira de A Momentary Lapse of Reason. Fue lanzado en 1988 como doble LP, doble cassette, y doble CD. Existe también una filmación de dicha gira también titulada Delicate Sound of Thunder lanzada en VHS y Laserdisc. Grabado en vivo magistralmente por Buford Jones, no fue en absoluto retocado en estudio. Considerado por muchos ingenieros uno de los mejores trabajos grabado en vivo hasta la fecha. Utilizó más de 130 canales de mezcla, efectos estéreos y cuadrafónicos en vivo con excepción del concierto de Venecia (enteramente en estéreo).

viernes, 6 de mayo de 2016

Patagonia y su elemento

Patagonia y su elemento.(Fabio Seleme*)  - Toda comprensión oscila entre obtener completitud y unidad. Por eso si quisiéramos entender la Patagonia tendríamos al menos dos caminos distintos para hacerlo. El primero, consistiría en emprender, con cierta manía científica positiva, una enumeración caracterizada de la variedad de paisajes, accidentes e historias que dan fisonomía a nuestra región… Habría que contar el relieve y los cursos de agua… decir la nieve, el sol, los choiques y el aroma de la mata negra… hablar del Golfo Azul, George Musters y los largos días del verano… Las ballenas, el Balseiro, el chingolo, Casimiro Bigüá y su pueblo, el sabor del calafate… las araucarias, Francisco Moreno y el carbón en lo profundo… Tres Cerros, Tres Lagos, la infancia de Perón, las rutas infinitas y tanto cielo…los puertos, la primera misa, los dinosaurios enterrados en el tiempo y el petróleo actual…las maras, el color del murtillar, las noches largas del invierno, los ñires y los guanacos… y disiparse por este camino en la nada de una colección de diversidad infinita.
El segundo camino, por el contrario, consistiría en preguntarse con algo de espíritu más filosófico por lo que hay de común en esa multiplicidad heterogénea. Buscar aquello que pudiera haber de permanente por encima de las variaciones singulares de las mesetas escalonadas y la dentada cordillera inconmovible, aquello que trabaja tanto la aridez de la estepa como la humedad del bosque, desde el canal de Beagle hasta el Río Colorado…buscar lo común a toda la gama climática y a todos los enclaves urbanos desperdigados por la lengua de tierra del confín del mundo. Se trataría entonces de indagar por lo genérico vinculante entre la playa, las cañadas, las cumbres y los acantilados, entre los glaciares y los consecuentes lagos y ríos de deshielo. Es decir, interrogarse por lo que le da unidad a una extensión de más de un millón de kilómetros cuadrados con todas sus singularidades.
Preguntarse por esto es preguntarse por una sola cosa. Porque es interpelar por lo uno en lo que la realidad múltiple se resume. Por la cosa única que identifica toda presencia en la Patagonia… Y es andando ya la pregunta, que en el horizonte llano del interrogante, casi naturalmente, el pensar trae el viento. Porque es el viento la realidad general que atraviesa toda la Patagonia. Sobre su suelo estriado y bajo el cielo plano es el viento lo que pasa. Es viento lo que pasa en la Patagonia y el viento es lo que la cruza.
Claro que no hablamos de cualquier viento. Hablamos de uno que es un flujo de aire en masa, que se desfoga yendo de un océano a otro, del Pacífico hacia el Atlántico con la fuerza de lo que se desplaza de un vacío a otro vacío. Hablamos de un viento que barre la región entera con sus ráfagas elásticas e iracundas, forzando con su violencia a todo lo que quiere ser sobre el cuerpo geográfico. Y así como el habla define al sujeto porque el lenguaje lo atraviesa, el viento define a la Patagonia porque el vendaval la traspasa de extremo a extremo rugiendo al unísono todas las palabras todavía inexistentes.
“Todo está aquí sometido al imperio del viento, que sopla, aúlla, se queja y brama” dice Roberto Arlt en sus Aguafuertes patagónicas. Y efectivamente sopla viento en Neuquén y Caleta Olivia, en Esquel y Puerto Deseado, en Río Mayo y General Conesa. Y sopla como en ningún otro lugar del mundo en Comodoro, Río Gallegos y Río Grande, capitales del “país del viento”. La corriente límpida sopla y ulula, tanto en el Upsala como en la Salina del Gualicho, en la cima del Chaltén y en Almanza. Y es el mismo viento que lima los acantilados de Monte León y las playas de Rada Tilly, la cumbre del Monte Zeballos, el Alto Valle y el Gran Bajo de San Julián.
Su misterioso devenir eterno e invariable en esta tierra resulta principio poético y mítico ya en la cosmogonía Tehuelche. Porque el viento es, en la creencia originaria, espiración de Kóoch. Es Kóoch el dios supremo, morador de las tinieblas primigenias, que abrumado por su gran soledad lloró desconsoladamente un tiempo infinito. Y viendo la inundación provocada por su propio llanto, desconsolado, Kóoch suspiró hondo y profundo, creando el viento (Kosten) y dando lugar a la primera acción instauradora del mundo, ya que al comenzar a correr el viento, se disiparon las tinieblas y se separó el agua de la tierra.
Así el viento, para los tehuelches, tenía reminiscencia de un acto real constituyente no agotado, que cíclicamente volvía a sentirse con su potencia creadora. Y a ese “aliento divino”, que volvía recurrentemente durante horas e incluso días, escurriéndose con sus velocidades colosales entre los valles y cañadones de la meseta, los tehuelches lo llamaron Kóshkil. Y si bien Kóshkil es una palabra que nos llega hoy sin un significado claro, tal vez esa falta y oscuridad pueda, excepcionalmente en este caso, valorarse de modo positivo. Ya que en tanto significante puro, Koshkil sirve para nombrar sin entificara ese viento constante del oeste, furioso y seco, lo cual permite dirigir el pensamiento al acontecimiento ontológico que fuga con sus ráfagas el espacio y las cosas. Koshkil nombra al viento con viento. Koshkil es simplemente aire que suena ancestral. Y ese aire que suena es el Koshkil, que azota y desola, sacude dispersa y arrastra, a veces, de forma devastadora.
Es el Koshkil el señor del desierto y de la estepa, el viento que lo invade y contagia todo, con su energía y vigor limpio y sediento. Porque el viento patagónico es un absoluto móvil. Con frío o calor, de día y noche, la Patagonia es viento porque viento es lo que sucede. Y se sucede el viento a sí mismo sin pausa como una inagotable nada, invisible pero cognoscible por sus efectos: en el árbol bandera, en la meseta y la piedra tallada, en los labios cuarteados, en la dirección del auto que tira hacia un costado, en la arena y la nieve que vuelan y ciegan y enmudecen. Aquí su presencia potente es evocada aún por el extrañamiento inquietante de su ausencia.
Por definición es imposible encontrar un elemento natural más etéreo, sutil y abstracto que el viento, pero al mismo tiempo nada más colérico e impiadoso. Es el viento de la Patagonia un fenomenal movimiento horizontal del aire. Es el aire, por su parte, esa sustancia primigenia, invariable e infinita de Anaxímenes. Literal contra tiempo, el viento es un flujo de espacio en un puro acontecimiento de acelerada duración.
La metafísica de nuestro viento es, entonces, el resumen de una nada que estructura. Su geometría redondea médanos, aplana sierras y ondula el agua. Su erótica fría quema la piel. Su política arranca lágrimas a quien lo enfrenta, despoja a los distraídos y desgarra las banderas. Nada vive en la Patagonia que no resista el viento. Porque si no lo resiste, sencillamente, el viento se lo lleva. Bajo ese axioma el viento de la Patagonia moldea el suelo y modela el carácter. Hace a su tierra y hace a sus hombres al envés de su intemperancia.
(*) Docente de la UTN y la UNPA

jueves, 5 de mayo de 2016

¿Qué es una erupción piroclástica?

Una mezcla de gases volcánicos calientes, materiales sólidos calientes y aire atrapado, que se mueve a nivel del suelo y resulta de ciertos tipos de erupciones volcánicas es conocida con el nombre de flujo piroclástico, colada piroclástica, nube ardiente o corriente de densidad piroclástica.
Sobre las laderas en el entorno inmediato al cráter, se destacan fragmentos de lava incandescente. Las trayectorias luminosas en el aire, corresponden a otros fragmentos de lava incandescente en caída. Los fragmentos mayores constituirán las “bombas volcánicas”; los fragmentos intermedios forman los “lapillis” y los menores son las cenizas, que por ser los más livianos, son los que alcanzan mayores alturas y forman la columna característica que, junto con vapores, puede alcanzar miles de metros de altura y ser llevadas por el viento a miles de kilómetros de distancia. En la penumbra se observan también tres pequeños flujos piroclásticos apenas deslizándose pendiente abajo desde el cráter: uno de ellos a la derecha, casi al lado del relámpago; otro un poco a la izquierda a partir del centro de la fotografía y otro sobre la parte izquierda del cráter. Los relámpagos son producto de la enorme carga estática que se genera por la fricción de los piroclastos y gases entre sí, y es una característica de las erupciones piroclásticas.


martes, 3 de mayo de 2016

Un vecino de Pinamar fabrica biodiesel en su casa

Alejo Amendolara realiza el combustible de forma casera y cuenta cómo la Municipalidad de Pinamar puede ahorrar 15 mil pesos por día.

Hace un mes y medio Alejo conversaba con un amigo sobre la bio-huerta y la recolección y reciclado de lo orgánico cuando se le ocurrió probar con la fabricación del biodiesel en su propia casa.
Actualmente ya realizó un viaje hasta Buenos Aires con su vehículo y su combustible. Alejo Amendolara cuenta a Telpin TV cómo produce el biodiesel: “Se puede hacer a partir de aceite vegetal o aceite usado. En este caso usamos el usado, lo colamos con un trapo y luego lo mezclamos con una solución de alcohol etílico y soda cáustica, se bate y al cabo de las horas se empieza a notar como decanta la glicerina del aceite que es lo que le hace mal a los motores gasoleros. Primero se saca la glicerina, que se puede usar para hacer jabón o como crema y ahí queda listo para usar.”
El pinamarense tiene un lote de 70 litros que demora un día y medio en realizarse y los únicos costos son del alcohol etílico y la soda cáustica que serían aproximadamente $3 por litro. Debido estos costos de producción Alejo quiere que la idea llegue a la municipalidad para poder utilizar esa plata en otras cuestiones: “La idea es que por  la dura situación económica y financiera que tiene la municipalidad, lo pudieran implementar, no sólo por la cuestión económica sino también por un tema ecológico.  En ese caso se podría ahorrar 15 mil pesos por día que podrían ser utilizados para arreglar algún hospital o darle más horas cátedra a los profesores.”

domingo, 1 de mayo de 2016

Día Internacional de los Trabajadores

El Día Internacional de los Trabajadores o Primero de Mayo es la fiesta por antonomasia del movimiento obrero mundial. Es una jornada que se ha utilizado habitualmente para realizar diferentes reivindicaciones sociales y laborales a favor de las clases trabajadoras por parte, fundamentalmente, de los movimientos socialistas, anarquistas y comunistas, entre otros.

Desde su establecimiento en la mayoría de países (aunque la consideración de día festivo fue en muchos casos tardía) por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, es una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago. Estos sindicalistas anarquistas fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket. A partir de entonces se convirtió en una jornada reivindicativa de los derechos de los trabajadores en sentido general celebrada en mayor o menor medida en todo el mundo.
En Estados Unidos, Canadá y otros países no se celebra esta conmemoración. En su lugar se celebra el Labor Day el primer lunes de septiembre en un desfile realizado en Nueva York y organizado por la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo (Knights of Labor, en inglés). El presidente estadounidense Grover Cleveland, auspició la celebración en septiembre por temor a que la fecha de mayo reforzase el movimiento socialista en los Estados Unidos desde 1882. Canadá se unió a conmemorar el primer lunes de septiembre en vez del primero de mayo a partir de 1894.

Los hechos que dieron lugar a esta celebración están contextualizados en los albores de la Revolución Industrial en los Estados Unidos. A fines del siglo XIX Chicago era la segunda ciudad en número de habitantes de EE. UU. Del oeste y del sudeste llegaban cada año por ferrocarril miles de ganaderos desocupados, creando las primeras villas humildes que albergaban a cientos de miles de trabajadores. Además, estos centros urbanos acogieron a emigrantes venidos de todo el mundo a lo largo del siglo XIX.

La reivindicación de la jornada laboral de 8 horas de trabajo

Una de las reivindicaciones básicas de los trabajadores, era la jornada de 8 horas. Uno de los objetivos prioritarios era hacer valer la máxima de: «ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa». En este contexto se produjeron varios movimientos; en 1829 se formó un movimiento para solicitar a la legislatura de Nueva York la jornada de ocho horas. Anteriormente existía una ley que prohibía trabajar más de 18 horas, «salvo caso de necesidad». Si no había tal necesidad, cualquier funcionario de una compañía de ferrocarril que hubiese obligado a un maquinista o fogonero a trabajar jornadas de 18 horas diarias debía pagar una multa de 25 dólares.
La mayoría de los obreros estaban afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, pero tenía más preponderancia la American Federation of Labor (Federación Estadounidense del Trabajo), inicialmente socialista (aunque algunas fuentes señalan su origen anarquista). En su cuarto congreso, realizado el 17 de octubre de 1884, ésta había resuelto que desde el 1 de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de trabajo debería ser de ocho horas, yéndose a la huelga si no se obtenía esta reivindicación y recomendándose a todas las uniones sindicales que tratasen de hacer leyes en ese sentido en sus jurisdicciones. Esta resolución despertó el interés de las organizaciones, que veían la posibilidad de obtener mayor cantidad de puestos de trabajo con la jornada de ocho horas, reduciendo el paro.
En 1868, el presidente Andrew Johnson promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo la jornada de ocho horas. Al poco tiempo, diecinueve estados sancionaron leyes con jornadas máximas de ocho y diez horas, aunque siempre con cláusulas que permitían aumentarlas a entre 14 y 18 horas. Aun así, debido a la falta de cumplimiento de la Ley Ingersoll, las organizaciones laborales y sindicales de EE. UU. se movilizaron. La prensa generalista de Estados Unidos, reaccionaria y alineándose con las tesis empresariales, calificaba el movimiento como «indignante e irrespetuoso», «delirio de lunáticos poco patriotas», y manifestó que era «lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo».

El día 1 de mayo, la huelga

El 1 de mayo de 1886, 200 000 trabajadores iniciaron la huelga mientras que otros 200 000 obtenían esa conquista con la simple amenaza de paro.
En Chicago, donde las condiciones de los trabajadores eran mucho peor que en otras ciudades del país, las movilizaciones siguieron los días 2 y 3 de mayo. La única fábrica que trabajaba era la fábrica de maquinaria agrícola McCormik que estaba en huelga desde el 16 de febrero porque querían descontar a los obreros una cantidad de sus salarios para la construcción de una iglesia. La producción se mantenía a base de esquiroles. El día 2, la policía había disuelto violentamente una manifestación de más de 50 000 personas y el día 3 se celebraba una concentración en frente de sus puertas; cuando estaba en la tribuna el anarquista August Spies, sonó la sirena de salida de un turno de rompehuelgas. Los concentrados se lanzaron sobre los scabs (amarillos) comenzando una pelea campal. Una compañía de policías, sin aviso alguno, procedió a disparar a quemarropa sobre la gente produciendo 6 muertos y varias decenas de heridos.
El periodista Adolf Fischer, redactor del Arbeiter Zeitung, corrió a su periódico donde redactó una proclama (que luego se utilizaría como principal prueba acusatoria en el juicio que le llevó a la horca) imprimiendo 25 000 octavillas. La proclama decía:

Workers: the class war has begun. Yesterday, in front of the McCormick factory, the workers were shot. His blood calls revenge!
Who can doubt as jackals who govern us are working avid blood? But workers are not a flock of sheep. Al white terror respond with red terror! It is better to die than to misery.
If workers are shot, respond so that the masters remember it for long.
It is the need that we cry to arms !.
Yesterday, women and children of the poor mourned their husbands and fathers shot, while in the palaces of the rich expensive wine glasses filled and drank to the health of the bandits of order ...
Dry your tears those who suffer!
Have courage, slaves! Arise !

Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!
¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria.
Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo.
Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!.
Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden...
¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!
¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!

La proclama terminaba convocando un acto de protesta para el día siguiente, el cuatro, a las cuatro de la tarde, en la plaza Haymarket. Se consiguió un permiso del alcalde Harrison para hacer un acto a las 19.30 en el parque Haymarket. Los hechos que allí sucedieron son conocidos como la Revuelta de Haymarket.

la Revuelta de Haymarket

Se concentraron en la plaza de Haymarket más de 20 000 personas que fueron reprimidas por 180 policías uniformados. Un artefacto explosivo estalló entre los policías produciendo un muerto y varios heridos. La policía abrió fuego contra la multitud matando e hiriendo a un número desconocido de obreros.
Se declaró el estado de sitio y el toque de queda deteniendo a centenares de trabajadores que fueron golpeados y torturados, acusados del asesinato del policía.
Estos hechos represivos fueron apoyados por una campaña de prensa con citas como:
Qué mejores sospechosos que la plana mayor de los anarquistas. ¡A la horca los brutos asesinos, rufianes rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra cosa que el rezago de Europa que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad y desafiar a la autoridad de nuestra nación, y que en todos estos años no han hecho otra cosa que proclamar doctrinas sediciosas y peligrosas!
La Prensa reclamaba un juicio sumario por parte de la Corte Suprema, responsabilizando a ocho anarquistas y a todas las figuras prominentes del movimiento obrero.
El 21 de junio de 1886, se inició la causa contra 31 responsables, que luego quedaron en ocho. Las irregularidades en el juicio fueron muchas, violándose todas las normas procesales en su forma y fondo, tanto que ha llegado a ser calificado de juicio farsa. Los juzgados fueron declarados culpables. Tres de ellos fueron condenados a prisión y cinco a muerte, los cuales serían ejecutados en la horca. El detalle de las condenas es el siguiente:
Prisión
    Samuel Fielden, inglés, 39 años, pastor metodista y obrero textil, condenado a cadena perpetua.
    Oscar Neebe, estadounidense, 36 años, vendedor, condenado a 15 años de trabajos forzados.
    Michael Schwab, alemán, 33 años, tipógrafo, condenado a cadena perpetua.
A muerte
    George Engel, alemán, 50 años, tipógrafo.
    Adolf Fischer, alemán, 30 años, periodista.
    Albert Parsons, estadounidense, 39 años, periodista, esposo de la mexicana Lucy González Parsons aunque se probó que no estuvo presente en el lugar, se entregó para estar con sus compañeros y fue juzgado igualmente.
    August Vincent Theodore Spies, alemán, 31 años, periodista.
    Louis Lingg, alemán, 22 años, carpintero para no ser ejecutado se suicidó en su propia celda.

Las condenas fueron ejecutadas el 11 de noviembre de 1887. José Martí, que en ese tiempo estaba trabajando como corresponsal en Chicago para el periódico argentino La Nación lo narro así;

    ...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable...

Los sucesos de Chicago además costaron la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes europeos: italianos, españoles, alemanes, irlandeses, rusos, polacos y de otros países eslavos. 

Consecución de la jornada laboral de ocho horas

A finales de mayo de 1886 varios sectores patronales accedieron a otorgar la jornada de 8 horas a varios centenares de miles de obreros. El éxito fue tal, que la Federación de Gremios y Uniones Organizadas expresó su júbilo con estas palabras: «Jamás en la historia de este país ha habido un levantamiento tan general entre las masas industriales. El deseo de una disminución de la jornada de trabajo ha impulsado a millones de trabajadores a afiliarse a las organizaciones existentes, cuando hasta ahora habían permanecido indiferentes a la agitación sindical». La consecución de la jornada de 8 horas marcó un punto de inflexión en el movimiento obrero mundial.


Nota: Texto compaginado sobre base de lo publicado en Wikipedia, analizado, corroborado y corregido.