miércoles, 12 de octubre de 2016

48 horas en Ereván, la capital de Armenia

Rodeada por las montañas del Cáucaso, esta ciudad milenaria propone un entretenido recorrido por sus numerosos sitios históricos, antiguas tradiciones, la deliciosa gastreonomía de Medio Oriente y parques públicos. Además, las impactantes vistas del bíblico monte Ararat.

Acorralado por las montañas del Cáucaso y reducido a una mínima expresión por la codicia irrefrenable de los conquistadores, el territorio de Armenia parece obstinado en permanecer oculto a los pies del bíblico monte Ararat. En el centro mismo de este país de 30 mil kilómetros cuadrados, la capital es una paradoja. Sin despojarse de su impronta pueblerina, Ereván (también conocida como Iereván o Yereván) exhibe con orgullo su doble perfil de ciudad moderna y antigua, mientras sus límites no dejan de extenderse hacia los valles montañosos. Hace ya años que la urbe planificada a principios del siglo XX para 100 mil habitantes pasó a ser una soberbia ciudad, capaz de transformarse a ciertas horas en una caldera de peatones, tranvías, trolebuses y desproporcionados bólidos 4x4. De la incipiente aldea surgida en el siglo VIII antes de Cristo alrededor de la fortaleza Erepuní quedan las ruinas sobre la colina Arín Pert. Aquí se consignan las escalas posibles de un recorrido por la ciudad en las vísperas del aniversario 2.800 desde su fundación, un acontecimiento que se celebrará en 2018 y ya despierta expectativas entre los pobladores y los turistas.

PRIMER DÍA

8.00 Desayuno al aire libre

Con los primeros rayos del sol, las fachadas de los edificios públicos que rodean la Plaza de la República empiezan a mostrar los brillos de la típica piedra duf. La gran rotonda del corazón de la ciudad empieza a ser copada por el intenso tránsito habitual de combis, autos, micros y camionetas todo terreno. Por ahora, el paisaje urbano resulta ameno, gracias al sabor amargo del surdj (café oriental con borra), perfectamente contrastado por una porción de la masa dulce katá. A pasos del movimiento creciente de vehículos, el desayuno transcurre en una mesa al aire libre, matizado por el rumor de una fuente de agua del bulevar de la calle Khorhrdaraní.

9.00 Por los museos

La historia de 4 mil años de Armenia y de sus personalidades más trascendentes revive en decenas de museos, monumentos, esculturas y los emblemáticos jachkar (cruces de 2 a 3 metros de altura talladas sobre piedra). En un costado de la plaza principal, el monumental edificio del Museo Estatal de Historia y de Arte se impone naturalmente como primera escala del recorrido. Reúne una valiosa colección de objetos aportados por el Museo de Nor Najicheván, el Seminario Lazarian de Moscú, el Archivo Aní –antigua capital del Reino de Armenia– y el Museo Estatal de Echmiadzín, sede mundial de la Iglesia Apostólica Armenia. Lo mejor de las artes plásticas del país se exhibe en las casas-museo de Yervand Kochar y Mardirós Sarian. Otro imperdible relicario es el Museo de Literatura, creado en homenaje al poeta Ieghishé Charents. La memoria colectiva de los armenios también reserva un lugar especial para el cineasta Sergei Paradjanov (Paradjanian), muy recordado aquí por sus películas “El color de la granada”, “Sombras de los ancestros olvidados” y “La leyenda de la fortaleza de Suram”. Su vivienda, en la calle Dzorakiugh, fue transformada en museo en 1991, una año después de la muerte del director.

12.00 Manuscritos milenarios

A pasos de los museos más visitados se retrocede en el tiempo aún con más celeridad en el museo de manuscritos antiguos Madenatarán. Almacena 16 mil documentos en armenio, latín, árabe, ruso, griego, hebreo, etíope, georgiano, sirio, francés y japonés. La infaltable silueta del monte Ararat –una postal recurrente desde todos los rincones de Iereván– se cuela por los ventanales de la amplia Sala de Restauración, Preservación y Copia.

14.00 Almuerzo oriental

Cerca de la estación de tren y subte Sasuntsí Tavit, el restaurante Jano ofrece todas las variedades posibles de la típica cocina de Medio Oriente. Su versión original fue creada en 1946 por Hagop “Jano” Ghazarian, pero los bombardeos que flagelan Siria conviertieron ese popular almacén de Alepo en una pila de escombros. La familia emigró a Armenia a las corridas y la tradición familiar revivió en 2013 en la avenida Dikrán Medz de Iereván. El aire fresco del mediodía es atenuado por una sabrosa combinación de vospov abur (sopa de lentejas) con la ensalada tabule, hummus (puré de garbanzos) y la carne asada kebab con pan lavash.

16.00 Fábrica de coñac

Un puente construído por soldados nazis prisioneros de las fuerzas soviéticas en 1946 continúa la traza de la avenida Mesrob Mashdots para atravesar el profundo tajo del río Hrazdán. Del otro lado, la fábrica de coñac Ararat (rebautizado brandy para diferenciarlo de la bebida francesa) hereda el auge de la industria de los licores armenios de fines del siglo XIX. En esa época, los principales destinatarios de la producción eran los miembros de la corte del zar Nicolás II. La visita guiada a la bodega es coronada por la degustación de dos de los siete aguardientes de la casa, desde 1998 en manos de la firma francesa Pernod Ricard. Me tocan en suerte las variedades Armenia y Dvin, poderosos estímulos para retomar el viaje entonado.

El fuego eterno que recuerda a 1.500.000 víctimas armenias del primer genocidio del siglo XX en la colina Dzidzernagapert.
17.00 Dzidzernagapert

Sobre la colina Dzidzernagapert se levanta el monumento que recuerda a las víctimas del primer genocidio del siglo XX, la profunda herida que todavía flagela a los descendientes de 1.500.000 armenios masacrados por orden de los jerarcas del Imperio Otomano en 1915. A pasos de la llama eterna –juento a la cual los armenios nativos y sus compatriotas de la diáspora suelen pasar horas enmudecidos–, el Museo del Genocidio guarda la más completa colección de materiales que documentan el crimen. Un aire espeso se apodera de los visitantes en ese muestrario del horror. De a poco, el bosque que rodea el memorial devuelve la atmósfera agradable que transmiten los gritos de los niños que corretean por los senderos hasta las escalinatas de la sala cultural y deportiva Hamalir. Dzidzernagapert brinda una de las más completas panorámicas de Iereván, aunque útimamente en esa vista impecable se interpone la mole de cemento del mall Dalma Garden.

La sala cultural y deportiva Hamalir, sobre la colina Dzidzernagapert.
19.00 Teatro Ópera

El diseño circular de las principales calles facilita el regreso al centro. Sólo resta contar con un aceptable estado físico para afrontar el constante desafío de subidas y bajadas. En el cruce de las avenidas Mashdots y Sayat Nová, el Teatro de la Ópera anuncia un recital de la Orquesta Filarmónica de Armenia, una garantía de calidad para escuchar piezas de Verdi, Paganini y los reconocidos compositores locales Aram Khachatourian (autor de “Danza de los sables”) y Arno Babadjanian.

21.00 Cascade

El concierto celebrado en la Sala Filarmonia de la Ópera se desarrolló ante un silencio conmovedor que bajaba desde la platea y el pullman y terminó con la cerrada ovación del público de pie, que pedía bises a los gritos. Por un momento, los armenios demostraron la contagiosa debilidad que sienten por la música. En la explanada del paseo escultórico Cascade –al final del bulevar Tamanian–, esa pasión irrefrenable se traduce en un festival informal, en el que una multutud de vecinos y turistas se anuda en rondas del ritmo kocharí. Suenan decenas de dhol (tambor tocado a mano) y los instrumentos de viento zhurná, dudúg y shví y la emoción se siente a flor de piel. Disfruto el espectáculo con un chopp de la cerveza armenia Kiklikia servida en una mesa del bar Retro sobre la vereda.

22.00 Cena en el barrio Gomidás

En el restaurante Jaco –en Gulbenkian entre la avenida Gomidás y Aram Khachatourian–, la jornada llega a su fin de la mejor manera con un menú que arranca con las entradas mezhé y se completa con jorovadz (carne asada), lehmeyún (empanada árabe) y kefté (albóndiga de carne, trigo y trozos de nuez).

SEGUNDO DÍA

7.00 La calle más moderna

Esta vez elijo uno de los sofisticados bares de la nueva diagonal Hiusisaín Boghodá (Avenida Del Norte), donde se concentran las tiendas de zapatos, ropa y joyas más cotizadas del país, para disfrutar de la amena compañía del café oriental con katá. El sol amaga con aparecer con mínimos destellos que, por el momento, apenas iluminan el monumento “Madre Armenia” y la torre de piedra posada en la cima de Cascade.

8.00 Paseo de compras

A tres cuadras de la Plaza de la República por la avenida Dikrán Medz, en los puestos de frutas secas del mercado Gumí Shugá se consiguen los más exquisitos sudjuj (un dulce elaborado artesanalmente con jugo de mora o de uva y trozos de nuez, que se vende a unos US$ 10 el kilo) y duraznos rellenos con nuez. Los vendedores se desviven por convidar cada uno de sus productos a los turistas, lo que añade un plus inesperado al desayuno.

Venta de sudjuj y otros dulces y frutas secas en el mercado Gumí Shugá.
9.00 Feria de suvenires

El Mercado de Arte Vernissage recorre 300 metros de largo entre las calles Aram y Biuzand. Es el lugar más indicado para llevarse recuerdos de Armenia por pocos dram. En los puestos abundan las artesanías en madera y piedra, libros, instrumentos musicales, vestidos bordados a mano y remeras pintadas con el rojo, azul y anaranjado (definido aquí como “dziranakuin” o color damasco) de la bandera nacional.

10.00 A orillas del Hrazdán

Lejos de los sitios que suelen frecuentar los turistas, la calle Biuzand choca con la pared rocosa del acantilado que bordea el río Hrazdán y toma la posta un túnel de 1 km de largo, cavado por los soldados alemanes que cayeron prisioneros al final de la Segunda Guerra Mundial. Ese sombrío pasaje peatonal conduce hasta el perfumado bosque ribereño, donde Iereván se torna un delicioso rincón bucólico, en el que los sonidos de los pájaros se confunden con las voces de las familias repartidas en los juegos de un parque de diversiones. Pero la mayor sorpresa se presenta escaleras abajo, al borde mismo del agua: allí resisten desde 1937 la locomotora y los dos vagones de un tren de paseo, una de las últimas piezas vivientes de la época soviética.

Mankakan Erkatughí (Tren Infantil), una reliquia de los tiempos de la Unión Soviética, que recorre la orilla del río Hrazdán desde 1937.
12.00 Refuerzo calórico

La avenida Broshian acompaña las vueltas del río Hrazdán y en su trayecto sinuoso se alinean los sencillos comedores familiares recomendados para probar el muy nutritivo plato khash, un caldo que contiene carne de pata de vaca y se condimenta con sal, limón, ajo, ají y morrones. Como para recuperar energías y cargarse de reservas en la geografía indómita de Armenia.

14.00 Lago Seván

Después de recorrer 66 km hacia el noreste de Iereván, la ruta apunta derecho hacia el horizonte turquesa del lago Seván, rodeado de montañas borroneadas por una espesa bruma. Me apuro por trepar un morro a través de los 233 escalones que llevan hasta las iglesias gemelas Guecharís, construidas entre los siglos XI y XIII. Del pastizal amarillo pálido emergen decenas de cruces talladas jachkar. Enseguida, la vista desde la cima provoca una conmoción inexplicable.

Típico cruz tallada en piedra jachkar, a orillas del lago Seván.
15.00 Dzaghgatsor

Otra vez rumbo a Iereván, la mejor forma de admirar el bosque multicolor de Dzaghgatsor (“Valle de flores”) la brinda un circuito de aerosillas que aterriza en una pista de esquí. Abajo, un hilo de agua de deshielo y el sonido entrecortado de las cigarras componen un murmullo casi imperceptible, cada tanto sacudido por la gente que anima picnics en un escenario idílico.

17.00 Lago Vardavar

El paisaje característico de los valles de Armenia se cuela con sus perfumes naturales y melodías agradables en pleno centro de la capital. A diez cuadras del monumento al legendario héroe Sasuntsí Tavit (David de Sasún), el lago Vardavar y la vegetación que corona la orilla sugieren un rato de ocio con la vista perdida en el agua. La oportuna aparición del guía Hovig Stepanian convidando djinguialov hats (la tradicional masa rellena de Nagorno Gharapagh, preparada con siete tipos de hierba, aceite de oliva, sal y pimienta) agrega una caricia al paladar a este momento de contemplación.

El lago Vardavar, a diez cuadras del monumento y la estación de tren y subte Sasuntsí Tavit (David de Sasún).
20.00 El último café

Me voy despidiendo de Iereván y su generoso derroche de sabores, secuelas de tiempos pasados y brillos de la modernidad aún incipientes con el cappucino y la croissant que distinguen al café La Boheme. Del otro lado del ventanal, el complejo Cascade desparrama sus luces sobre el bulevar y la figura omnipresente del Ararat, la montaña bíblica, se levanta como un vigía eterno que cuida las espaldas de toda Armenia.


MINIGUÍA

Cómo llegar. KLM vuela de Buenos Aires a Iereván con dos escalas; el tramo Ezeiza-Amsterdam se completa en 16 hs. 40’; de Amsterdam a Moscú, 6 hs.; Moscú-Iereván, 4 hs.; ida y vuelta con impuestos, desde US$ 1.400.

Emirates con escala en Dubai (18 hs. el primer tramo y 3 hs. desde Emiratos Árabes hasta Armenia), desde $ 25.843 ida y vuelta con impuestos.


Dónde alojarse. En Iereván, un departamento amueblado con desayuno, wi-fi, TV cable, toallas, sábanas, Internet y electrodomésticos cuesta US$ 480 la semana para dos personas (00-37-493- 702502 / 00-37-498- 702802 / ohanesstepanian@yahoo.com).

Habitación doble con wi-fi, TV cable, caja de seguridad, tenis, gimnasio y piscina climatizada en el hotel Radisson Blu, 43.334 dram; Superior, 50.417 dram; suite Junior con desayuno, 101.319 dram (www.radissonblu.com).


Cuánto cuesta. Paquete de 6 días en combi (city tour por Iereván, excursiones guiadas a otros destinos de Armenia, traslados desde y hasta el aeropuerto y entra-das a museos y monumentos), US$ 1.470 el grupo de 4 a 8 personas; para 9 a 15 personas, US$ 2.260 (00-37-493- 702502 / 00-37-498- 702802 / sharmenia@yahoo.com).

City tour en el Bus Turístico (1 h. 30’), 3.000 dram; de 7 a 15 años, 1.500 dram.

Visita guiada a la fábrica de coñac Ararat con dos degustaciones, 4.500 dram; con tres degustaciones, 10.000 dram (en.araratbrandy.com).

Entrada a la casa-museo Mardirós Sarian, 600 dram; visita guiada, 2.500 dram (www.sarian.am).

Entrada a la casa-museo Charents, 500 dram; visita guiada, 1.500 dram.


Moneda. La moneda oficial de Armenia es el dram. Un dólar equivale a 475 dram; un euro se cotiza a 533 dram; 1 peso argentino=31 dram.


Dónde informarse. En Buenos Aires, Embajada de Armenia: Pacheco de Melo 1922, teléfono 4816-8711.

En Armenia, (00-37-41) 54-2303/06.

help@armeniainfo.am

www.myyerevan.am

www.armeniainfo.am

www.tourismarmenia.org

www.visitarmenia.org

www.torurism.am

www.traveltoarmenia.am

www.cometoarmenia.am

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