domingo, 26 de marzo de 2017

“Trump y el Brexit nos muestran los errores de las clases políticas y los medios de comunicación” - Entrevista a Saskia Sassen

Texto: Gladys Martínez López y Pablo Elorduy / Foto: Alex MacNaughton - La socióloga Saskia Sassen (La Haya, 1949) ha sido una de las primeras ensayistas y críticas de la globalización. En la década de los 90, su ensayo La ciudad global se configuró como una referencia para entender la transformación que el neoliberalismo ha llevado a cabo en las metrópolis del mundo.


Algunos de sus últimos libros, Territorio, autoridad y derechos o Expulsiones (ambos publicados por la argentina Editorial Katz), se insertan en el paisaje que está dejando el siglo XXI de falta de esperanza y brotes de solidaridad. La victoria de Donald Trump en Estados Unidos, país donde reside Sassen, es el último seísmo en un panorama político en permanente cambio desde 2008, cuando la caída de Lehman Brothers puso fin a los discursos de crecimiento sin freno que se habían emitido desde el sector financiero.

- Una de las primeras medidas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido la ampliación del muro con México. ¿Estamos ante la constatación de un cambio de época en cuanto a cómo se relacionan los Estados entre sí y respecto a sus poblaciones?

Vuestra formulación es casi generosa si se ve cómo la presenta Trump, con esa manera bombástica “I will… and I will” (“voy a, voy a…”). Sí, se están dando cambios. Algo está pasando, con distintos nombres, en diversos países. El ascenso de una derecha extremista es alarmante —siempre existió, pero ha ganado una vigencia que hace mucho que no tenía—: el Brexit y la victoria de Trump son probablemente la mayor sorpresa en este sentido. Me parece que no ha debido de ser tanta sorpresa para las clases dirigentes convencionales.

Trump y el Brexit nos muestran los errores de las clases políticas dominantes y de los comentaristas de televisión y los medios de comunicación de masas: una falta total de conocimiento o reconocimiento del crecimiento de la pobreza en sectores que se han quedado sin voz política —como los sindicatos en el caso de EE UU—, y un auge del nacionalismo confrontado con un ‘liberalismo’ de élites ‘iluminadas’ que le han dado la espalda a todo lo que cae fuera de su circuito.

La arrogancia del Partido Demócrata en EE UU se tiene que anotar aquí: cuando [Hillary] Clinton ha afirmado que no hay necesidad de ir a hacer campaña política al rust-belt —los viejos Estados industriales en el Medio Oeste—, el Partido Demócrata ha ido cayendo. También se quedaron sorprendidos cuando ganó Obama. Menos mal que tenemos miembros del partido como Elizabeth Warren, Bernie Sanders y Robert Reich, el exsecretario de Empleo con Bill Clinton, que se quedó frustrado con los dos Clinton y apoyó a Sanders.

Todo esto va mucho mas allá de Trump. Él lo hace visible con sus neurosis y su manera ridícula de comportarse, pero está pasando en todas partes —Marine Le Pen en Francia se comporta mucho más como una política tradicional, igual que el de Holanda, etc.—, pero son un indicador alarmante de una democracia liberal que se ha desmoronado como práctica y como discurso. Hay que inventar un nuevo modelo de participación masiva.

- ¿Cuáles son sus principales preocupaciones sobre esta nueva etapa que comienza con Trump?

Creo que hay varias condiciones que se juntan en este periodo actual y generan una mezcla casi impenetrable. También nos muestra la decadencia de lo que se ha llamado la democracia liberal —que nunca estuvo muy anclada en la justicia social, pero funcionó para una buena parte de la clase trabajadora y la clase media modesta—. Esto dejó de funcionar cuando las grandes corporaciones se globalizaron.

Hay mucha gente que ha perdido mucho en estos últimos 30 años de globalización económica —y hago hincapié en lo económico corporativo—, pero este periodo con tecnologías digitales también ha permitido que aquellos que no tienen poder se organicen internacionalmente en torno a temas muy específicos. Por ejemplo, mujeres inmigrantes de Filipinas que han formado una red internacional de apoyo mutuo —solo posible porque existe el espacio digital— y que rastrean a los proxenetas y otros explotadores.

Por otro lado, esas mismas redes digitales también han fortalecido el sistema financiero, que a mi manera de ver es un sistema extractivo: extrae y deja tras de sí destrucción, como la minería o las empresas de agua (Coca-Cola, Nestlé), que acaparan tierras, expulsan a los residentes indígenas y extraen agua, y cuando se acaba el agua, se van y dejan detrás tierras muertas. Examiné estos temas en mi libro Expulsiones.


- También Europa está respondiendo a los flujos de refugiados (económicos, políticos, bélicos…) con muros, securitización y políticas excluyentes. ¿Estamos viviendo un resurgimiento del fascismo de Europa?

Sí, coincido con esta manera de entender lo que está pasando. Al mismo tiempo, prefiero recuperar un lenguaje específico para esta época, y no simplemente decir que “es fascismo”; cuando uno usa estos términos a menudo es una invitación a no tratar de decodificar lo que está pasando.

Desde mi punto de vista, este es un proceso que surge en los años 80, cuando se producen la privatización y la desregulación, dos decisiones cruciales para generar el sistema económico y social que estamos viviendo ahora. Yo lo veo como un sistema donde la lógica dominante es una lógica de extracción: una vez que has extraído todo lo que hay, no te importa qué pasa. En contraste, a la banca tradicional —que es una forma de comercio no extractivo, al contrario que las altas finanzas— le interesaba, por así decirlo, que a los hijos de sus clientes les fuera bien económicamente, porque ellos representaban futuros clientes, etc.
Importa que cada barrio, cada ciudad, cada pueblo se movilice para relocalizar lo que se pueda relocalizar y, a través de esas prácticas, empezar a generar solidaridades
- Frente a esta lógica de expulsiones sistemáticas y a todos los niveles, ¿cuáles son las lógicas que nos hacen permanecer en la pasividad o en pequeñas luchas a menudo interconectadas?

Qué buena pregunta…, me la hago a menudo. Por eso considero que importa que cada barrio, cada ciudad, cada pueblo se movilice para relocalizar lo que se pueda relocalizar y, a través de esas prácticas, empezar a generar solidaridades. Hoy, probablemente, cada uno de estos espacios —del barrio a la ciudad— tiene gente que está movilizada. Y eso es muy importante.
Hice un texto donde trabajé algo de esto con las tecnologías digitales, tratando de entender cuáles son las aplicaciones que habría que inventar para facilitar la vida de los vecindarios pobres, no muy apoyados por gobiernos locales, y para generar conexiones, solidaridades en el interior de esos vecindarios. A menudo la lucha por sobrevivir es tan dura que no hay mucha solidaridad, hay demasiado sufrimiento y angustia.
- Ha sido muy crítica con la financiarización de la economía, indudablemente la principal responsable de la crisis de las subprime, extendida a Europa y a casi todo el planeta a partir de 2008. ¿Le preocupa que, pese a que en la cumbre del G8 se volviese a hablar de poner bridas a la financiarización, no se hayan tomado medidas reales para hacerlo?

Es un desafío derribar el sistema financiero. Tenemos que luchar por volver a la pequeña banca local tradicional y dejar que el gran sistema financiero se autodestruya. No creo que nosotros lo podamos destruir. Pero él mismo regularmente genera su propia crisis con sus excesos. Es un tema amplio y con muchas especificidades. Va a llevar trabajo cambiar las leyes y, para el poder ejecutivo y judicial, aplicar nuevas leyes y castigar a los que violan la ley. Hoy en día no pasa nada de eso. Nuestras clases políticas simplemente no hacen los deberes. Delegan el análisis en los propios sectores: las finanzas, las telecomunicaciones, etc. Es un desastre, un fallo catastrófico del sistema político.
Hay una marcada expulsión de las clases medias modestas y de las clases trabajadoras del espacio de vida en las grandes ciudades
- Las críticas al Acuerdo de París sobre cambio climático, y más allá de las críticas, las dificultades puestas para su cumplimiento, muestran un panorama inquietante. ¿Cómo cree que debe orientarse esa transición?

El cambio climático es un gran tema, y lo he estado trabajando desde un ángulo bastante específico: creo que es crucial ir mucho mas allá de las políticas. Para mí, el desafío se centra en cómo movilizar las capacidades de la biosfera. Esto significa trabajar con biólogos interesados en el tema, con expertos, etc. Francamente, la política nos va ayudar un poco, pero no es para nada suficiente.

Hace poco escribí un artículo en el que argumento que cada edificio tiene que trabajar dos vectores —no uno solo, la utilidad, como es el caso en la gran mayoría de las ciudades—. El segundo vector implica que cada edificio es una oportunidad, un vehículo para trabajar con la biosfera usando elementos biológicos —por ejemplo, cubrirlo con un tipo de bacteria que tapa las emisiones del edificio y con el tiempo va purificando el aire en su entorno—. Imagínate una vista aérea que muestre que cada edificio genera un entorno de aire purificado en una ciudad. Es solo un ejemplo, pero, como digo, cada superficie debe trabajar con el medio ambiente.

Cada localidad tiene que movilizarse, hacer su proyecto, y esos esfuerzos pueden generar solidaridades transversales. Esto falta en el norte. Creo que en América Latina se ve más, pero en el norte el grado de alienación es inmenso, es muy trágico. Hay una marcada expulsión de las clases medias modestas y de las clases trabajadoras del espacio de vida en las grandes ciudades. Un proyecto con el que buscamos encajar esto, además de otros elementos, es el que llamamos The Quito Papers, que lanzamos en Quito en el congreso Hábitat 3.
- ¿Es posible organizar esas propuestas de futuro sin un planteamiento global sobre la distribución de la renta y el tema de la desigualdad?

Ambos vectores importan —distribución de la renta y el tema de la desigualdad—, pero me parece que el desafío no es cómo se formulan estas dos propuestas con las que todos los que somos críticos podemos estar de acuerdo. El desafío es cómo construir los muchos y diversos puentes, por así decir, que nos pueden llevar a ese futuro. Y vamos a tener que construirlos… eso no cae del cielo.

En términos retóricos me gusta decir: ¿realmente necesitamos una multinacional para tomar una taza de café en el barrio? Estoy pensando en todas las franquicias y en cómo cada una extrae parte de la capacidad de consumir de un vecindario y se lo lleva a sus sedes.

Derribar el sistema financiero y las grandes corporaciones no es fácil, es mejor que se autodestruyan. La batalla está en todo lo demás: traer vida económica y política a cada barrio, desarrollar redes digitales de apoyo, desarrollar mecanismos para generar solidaridades. Estoy pensando en barrios en Nueva York donde los desfavorecidos no tienen mucha solidaridad entre ellos… Esos vectores de solidaridad hay que construirlos.

Fuente: Saltamos Net

miércoles, 22 de marzo de 2017

Argentina sumó 1.633 kilómetros cuadrados a su plataforma continental

Las Naciones Unidas dieron su aprobación definitiva al nuevo límite exterior de la Plataforma Continental Argentina. Será ratificado a través de una ley, para incorporar así casi 1,7 millones de kilómetros cuadrados.

Argentina incorporó 1.633 kilómetros cuadrados a su territorio marítimo, al obtener el aval de la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de la ONU en un planteo que había quedado pendiente desde 2016, cuando el país logró ampliar un 35 por ciento su plataforma con el visto bueno del mismo organismo.
Así lo confirmó la canciller Susana Malcorra, quien destacó que la confirmación por parte de la ONU se debe a un trabajo "consistente y coherente" en el marco de "una política de Estado a lo largo de muchos años". "Cuando uno trabaja de manera constante y coherente, con un norte, con una tarea que trasciende los cambios de administración se logran estos resultados", enfatizó Malcorra.
La ratificación por parte de la comisión de Naciones Unidas se produjo el viernes pasado, cuando ese organismo aprobó la posición argentina sobre dos puntos que aún se encontraban sin definir, en la zona norte de la plataforma, en el límite con Uruguay, luego de la aprobación general que había realizado un año atrás.
Tal como lo hizo en su momento, el organismo de la ONU no se pronunció sobre la situación de las zonas en disputa de soberanía con Gran Bretaña por las Islas Malvinas y tampoco sobre el sector que está regido por el Tratado Antártico.
Durante una conferencia de prensa realizada en la Cancillería, la presidenta de la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (Copla), Frida Armas, confirmó que a partir de ahora se avanzará en "la adopción de una ley que implemente" de manera oficial el nuevo límite, lo que deberá ser reflejado en todos los mapas y cartas marítimas en la Argentina.
A su vez, la subsecretaria de Malvinas y Atlántico Sur, María Teresa Kralikas destacó que si bien la comisión no se pronunció sobre la zona circundante a Malvinas, al tomar esa decisión produjo "un reconocimiento más" a que en esa región existe una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido.
El año pasado, la Comisión del Límite Exterior de la Plataforma Continental de la ONU -un órgano científico integrado por 21 expertos internacionales- adoptó por consenso las recomendaciones sobre la presentación argentina.
Sin embargo, dos puntos de demarcación habían quedado sin definir, por lo que Copla continuó su trabajo realizando tareas sobre la zona, en el límite norte de la plataforma. Armas explicó que en octubre pasado Copla aportó nueva información a la Comisión de la ONU que incluso ampliaba en 1.633 kilómetros cuadrados la pretensión inicial de la Argentina.
Luego de dos presentaciones de los expertos argentinos en Nueva York, el 17 de marzo pasado llegó la aprobación definitiva de la Comisión, avalando la información recolectada. La subsecretaria Kralikas confirmó que de ahora en más la Cancillería trabajará con el Congreso para la aprobación de una ley que ratifique el nuevo límite de la plataforma continental fijado por la ONU.
Contando los territorios en disputa con Gran Bretaña, se trata de unos 1.784.000 kilómetros cuadrados adicionales de superficie entre las doscientas millas marinas y el límite exterior de la plataforma continental. Sobre esa superficie el Estado nacional pasa a tener derechos exclusivos tanto sobre la explotación de hidrocarburos como sobre los recursos pesqueros, confirmaron los funcionarios.


Fuente: Minuto Uno

martes, 21 de marzo de 2017

Madariaga busca producir el árbol "del futuro"

Mediante un convenio entre la Dirección de Medio Ambiente y la Central eléctrica de la Costa “Oscar Smith”, la municipalidad producirá “Kiri”, un árbol que consume más dióxido de carbono y produce más oxigeno que el resto de las especies debido a su gran superficie foliar y características metabólicas.

El convenio se firmará en los próximos días y establecerá que la Central entregará al área semillas certificadas para la elaboración de 500 plantas, adelantó la directora de Medio Ambiente, Anabella Fernández.
“Nosotros nos encargaremos de germinarlas, acondicionarlas, sembrarlas y luego de cuidarlas y nos quedaremos con la mitad de la producción para el municipio y la otra mitad será entregada a ellos para que sean plantados en la sede de la Central que se encuentra en partido de General Madariaga”, detalló la funcionaria.
“En principio nos brindarán las semillas para 500 árboles y la idea para más adelante es llegar a 3 mil/5 mil ejemplares”, aclaró y explicó que la importancia de esta acción está dada por las propiedades del Kiri.
Luego, Anabella Fernández detalló que éste “es un árbol que además de consumir más dióxido de carbono y generar mayor oxígeno, crece muy rápido (hasta 4 cm por día) logrando una altura de 6 metros en 10 meses y un año y medio. Además es resistente a plagas y enfermedades y se adapta a todo tipo de suelos y favorece muy bien la permeabilidad y la retención hídrica del suelo”. 

lunes, 20 de marzo de 2017

Se adelantó el otoño y comenzó un día antes este año


En el hemisferio sur, el otoño se inició a las 7.29 de la mañana y la primavera en el hemisferio norte. 

Si bien la llegada de la estación se produce todos los 21 de marzo, este año el fenómeno astronómico denominado equinoccio se adelantó un día. "Las variaciones de un año a otro se deben a que la duración del año calendario no coincide de manera exacta con el tiempo que tarda la Tierra en orbitar al Sol", indicaron los especialistas.
El equinoccio de otoño ocurre cuando el Sol hace su segundo paso anual por el Ecuador celeste, poniendo fin al verano y dando paso al otoño en el hemisferio sur.

lunes, 13 de marzo de 2017

Laguna Mar Chiquita, Córdoba

Laguna Mar Chiquita - Cordoba - Argentina
La laguna Mar Chiquita o mar de Ansenuza es una enorme laguna endorreica de elevada salinidad, que se encuentra en el noreste de la Provincia de Córdoba, en el centro de Argentina. Su superficie variable - que puede rondar los 8000 km² - la convierte en uno de los lagos salados más extensos de los hemisferios sur y occidental. Además, es la mayor superficie lacustre de la Argentina, el 4.º lago salado endorreico más grande del planeta, y el 4.º lago de planicie más extenso del mundo. La mayor parte de este mar interior forma parte del área natural protegida denominada Bañados del Río Dulce y Laguna de Mar Chiquita.
Es también conocida como mar de Ansenuza, y hasta mediados del siglo XIX como laguna de los Porongos, por una especie de calabacilla (Lagenaria vulgaris) así llamada, aunque esta última denominación ha quedado reservada a una serie de lagunas menores que se encuentran algunas decenas de kilómetros al noroeste.

Generalidades

Según los ciclos seculares de hemiciclos húmedo y seco (inundación/sequía) su superficie promedio ronda los 6000 km², pero en épocas de sequía intensa puede disminuir a unos 2000 km², con una mínima registrada históricamente de 1984 km², y un volumen de 14,483 km³.
La laguna de Mar Chiquita es el centro de una cuenca endorreica cuyos principales afluentes son los ríos Dulce (también conocido, según la zona, como Salí, Míshqui Mâyu y Petri), río Primero o Suquía y río Segundo o Xanaes. El río Dulce aporta sus caudales desde el noroeste y los ríos Primero y Segundo lo hacen desde el suroeste. Antes de alcanzar la laguna, sus afluentes forman «bañados» (humedales) sobre una superficie de casi 10 000 km². Los humedales más importantes se ubican en la zona norte de la laguna, llamada Bañados del Petri. Otro aporte de aguas importante es subterráneo; en efecto, en gran medida la laguna es una afloración del acuífero Guaraní. El llamado «borde de los Altos de Chipión» o «Cuesta de Morteros» resulta un verdadero dique natural en el este de la laguna, que impide el flujo superficial de sus aguas hacia la cuenca del Plata; también es elevada la costa sudeste, en la zona llamada Barrancas del Saladillo. En cambio, por el norte y oeste las costas son bajas y poco precisas, existiendo algunas lomadas muy bajas que se entroncan con ramificaciones de las sierras de Córdoba.
La falla geológica sobre la cual se forma —reactivada durante el plegamiento andino— es, como las Salinas Grandes, el lecho de un arqueano golfo marítimo; por esta causa abunda el sulfato de sodio que saliniza las aguas de la gran laguna. La salinidad de las mismas fluctúa en relación con los aportes fluviales; cuando estos se incrementan la salinidad disminuye, variando en un rango de un máximo de 250 hasta un mínimo de 30 g/L, es decir, idéntica a la salinidad que se encuentra en la costa marítima argentina de Las Toninas. Las sales predominantes son el cloruro de sodio, sulfato de sodio, sulfato de calcio y sulfato de magnesio. En los períodos en que las aguas de Mar Chiquita presentan una salinidad similar a la oceánica, las poblaciones de pejerrey (Odontesthes bonariensis) ocupan todo el espejo, al ser esta una especie eurihalina. En los ciclos donde la salinidad aumenta a niveles máximos, este pez sólo persiste en las áreas próximas a la desembocadura de los ríos, donde la salinidad es menor.
Si bien constituye por sí sola un ecosistema, la laguna de Mar Chiquita se encuentra en el sector más austral de la Región Chaqueña, allí donde tal bioma se vuelve transicional con el de la Región Pampeana. La vegetación de sus costas es halófila, aunque casi inmediatamente se encuentra un denso bosque natural de chañares, quebrachos, e isletas de palmeras. Las precipitaciones medias anuales alcanzan los 758 mm, la temperatura media anual es de 18,5 °C. Abunda la avifauna, con unas 350 especies (alcanzando un 25 % del total de las especies de aves autóctonas que hoy viven en Argentina); se destacan las grandes bandadas de flamencos, diversas especies de patos, garzas entre las que se cuenta a la garza azul (Egretta caerulea), gallaretas, loros, y aves migradoras como el halcón peregrino que llega hacia diciembre desde Alaska etc. En sus aguas se crían "nutrias" (coipos o quillás).
Mar Chiquita inundada, agosto de 1989.

Protección

La mayor parte de la laguna de Mar Chiquita así como los bañados del río Dulce constituyen una extensa reserva provincial de Córdoba: bañados del río Dulce y laguna de Mar Chiquita (existen intenciones de transformarla en Parque Nacional). Tal reserva provincial está integrada a la red hemisférica de reservas para aves playeras, como sitio de categoría «hemisférico»; forma parte de la red Living Lakes, red internacional de cooperación entre lagos y lagunas de gran valor ecológico; y desde mayo de 2002 ha sido designada Sitio Ramsar.

Cifras
  • Profundidad máxima (2003): 10-11m. Esta profundidad corresponde a las fases de niveles altos, como viene ocurriendo desde mediados de la década de 1970.
  • Altitud media sobre el nivel del mar: 70 a 71 msnm (en diciembre de 2010 el pelo de agua se encontraba a 68,05 msnm).
  • Volumen de agua -aprox.- en 2005: 100 000 millones de m³ = 100 km³.
  • En el 2003 la laguna alcanzó a tener 600 000 ha, registrándose las siguientes dimensiones: 110 km de este a oeste y 95 km de norte a sur.
Pareja de parinas grandes, especie característica de Mar Chiquita.
La salinidad varía según el ciclo de aportes hídricos entre un mínimo de 28,7 g/L a un máximo de 360 g/L (en el año 1911), esto es: de 2,87 % a 36,00 %. En diciembre de 2010 la salinidad era de 62 g/L, en enero de 2013 la salinidad o halinidad era de 80 g/L. La salinidad de las aguas de los océanos va desde un 30 ‰ (g/L) a un 50 ‰, siendo el promedio un 35 ‰, por lo que Mar Chiquita durante el tramo final del siglo XX y parte del XXI poseyó la salinidad que le permitiría ser encuadrada como un mar interior.

Los componentes minerales principales en forma de hidrosoles (según análisis efectuados por el C.I.Q.A.P.A, Instituto de la UCA de Córdoba) son:
  • Residuo seco: 78,7 %
  • Potencial hidrog. (pH): 8
  • Sodio (Na): 28,2 g/l
  • Cloruro: 36,9 g
  • Sulfato: 11 g
  • Calcio (Ca): 528 mg/l
  • Magnesio (Mg): 360 mg/l
  • Potasio (K): 283 mg/1
  • Litio (Li): 10 mg/l
  • Hierro (Fe): < 1 mg/l
  • Mercurio (Hg): < 0,01 mg/l
Notar que las aguas con tal composición química embeben las arenas, limos y arcillas del lecho y las costas, motivo por el cual ciertas playas de Mar Chiquita poseen arenas con propiedades terapéuticas; de modo que estas son utilizables para las llamadas arcilloterapia y barroterapia, y muy valiosas para cosmética natural.

Miramar, la actual playa en verano.
Variaciones cíclicas de la salinidad

Las precipitaciones en las regiones avenadas por los ríos Primero y Segundo, y especialmente el Petri o Dulce, son actualmente muy variables. Por tal motivo también es —según el aporte de aguas dulces de tales ríos— muy variable el tenor de la salinidad en Mar Chiquita o Ansenusa.
Por ejemplo los caudales del río Dulce relevados en el dique Los Quiroga ubicado en el centro de la provincia de Santiago del Estero y a más de 400 km de la desembocadura del río en Mar Chiquita han sido los siguientes:
  • período cuasi decenal, de 1977 a 1986: 146 m³/s
  • período precedente de 9 años, de 1968 a 1976: 50 m³/s
  • período de 6 años, de 1968 a 1973: 39 m³/s
  • período de 3 años, de 1974 a 1976: 98 m³/s
Sin embargo el embalse de Los Quiroga se encuentra a mucha distancia de Mar Chiquita y en el trayecto desde el mismo, el río Dulce pierde mucho caudal por evaporación e infiltración subterránea (realimentando el Acuífero Guaraní) o por utilización humana (para riego, uso hogareño e industrial).
De este modo en el principal brazo del delta que el río Dulce tiene al desembocar en la Mar Chiquita el caudal promedio de sus aguas disminuye de 30 a 40 m³/s. Todo esto significa que el aporte hídrico del Dulce puede pasar de poco más de 0 m³/s a unos 130 m³/s.
Como ocurrió a fines de los 1960 y durante el período 1977-1986. Esto significó un aporte de 41 millardos de m³ de agua solo por el río Dulce, cifra que se duplica al sumársele los aportes de los ríos Primero y Segundo. Tales aportes han hecho que el nivel de Mar Chiquita se haya elevado 9 m desde los períodos reseñados y que el rango de la salinidad de las aguas haya disminuido de 275 a 29 g/L lo cual ha significado una extraordinaria variación en un breve lapso (si bien se ha mantenido casi invariable la salinidad de las arcillas y limos).

Consecuencias de la elevación de las aguas

Como consecuencia de la elevación de las aguas a partir de la inundación de 1977 no sólo Miramar fue sumergida (debió mudar su emplazamiento), sino que muchas islas, con playas propias para la nidificación de las diversas especies de flamencos, quedaron anegadas. Si bien persistió una gran cantidad de ejemplares adultos, se contabilizaba una notoria escasez de nidos observada en 1992 (año en que el nivel de las aguas se estabilizó). Luego de este acontecimiento, se reinició la nidificación y reproducción masiva de los flamencos.
El crecimiento de la laguna comenzó en 1977 y finalizó en 1981, inundando varias casas, 108 hoteles y numerosos hospedajes.
La salinidad de las aguas, disminuyó drásticamente en 1977 como consecuencia del aumento del nivel de agua, lo que posibilitó el incremento de la presencia de peces, los cuales compitieron con los flamencos por un alimento entonces abundante: la Artemia salina, un crustáceo cuya presencia disminuyó fuertemente.
En compensación, desde esa época se ha incrementado notablemente la presencia del pejerrey (pez de la familia Atherinopsidae) de excelente carnadura, con buenos rendimientos comerciales y muy atractivo para la pesca deportiva. También apareció —desde el río Dulce— el valioso dorado.

Aportes hídricos superficiales

Prácticamente todos los aportes hídricos superficiales son fluviales de agua dulce y entre ellos se destacan por el norte el citado río Petri (o Dulce) y por el sur los ríos Primero (o Suquía) y Segundo (o Xanaes), entre el Primero y el Segundo se ubican depresiones longitudinales o paleocauces inundables como la cañada del Manantial y la cañada de Plujunto. Por el oeste existen cursos de aguas menores como el río Seco que procede, como el río Primero y el río Segundo, de la zona oriental de las Sierras de Córdoba.

Islas

La Mar Chiquita cordobesa posee varias islas, la mayoría de ellas se encuentran en el delta del río Petri (o Dulce) y al formar parte de tal delta son bajas, anegadizas y de formas bastante cambiantes estando pobladas por denso bosque chaqueño; aunque las más importantes islas e islotes de Mar Chiquita se ubican en la mitad sur del espejo de agua, se trata en este caso de unas pocas alargadas islas arenosas, siendo la mayor de ellas la Isla del Médano (coordenadas 30°36′53″S 62°52′58″O), estas islas varían de superficie según sean tiempos de sequía o de inundación, la erosión (principalmente la eólica) e incluso por el influjo de las mareas, la isla del Médano supera los 10 km².

Localidades y parajes aledaños

La única población ribereña de este mar interior se ubica en la costa sur, es el centro balneario de Miramar. Unos 12 km en línea recta hacia el oeste de dicha ciudad, también en la costa sur y como salida balnearia septentrional de la pequeña ciudad de Marull —a unos 16 km de la misma— se encuentra el sitio llamado «Playa Grande» que se extiende unos 12 km —aproximadamente entre las coordenadas 30°54′07″S 62°48′51″O al oeste y las 30°54′15″S 62°46′14″O al este—; aunque el principal balneario de Marull se encuentra en una ensenada a pocos kilómetros al oeste, en la zona llamada Laguna del Plata. Kilómetros antes se encuentra la localidad de La Para donde se encuentra el comedor Ruta 17 conocido por su especialidad en pejerrey, pocos kilómetros al noreste de La Para y casi en la costa sursuroeste del Mar de Ansenuza se ubica el paraje denominado Pozo de las Palomas. La Laguna La Plata se ubica en las coordenadas (30°55′11″S 62°51′43″O) y trátase en realidad en una bahía muy cerrada de Mar Chiquita. En las coordenadas: 30°53′22″S 62°39′09″O, a 4 km al noroeste de Miramar, se hallan las ruinas del balneario conocido como Colonia Muller, el que fue una colonia de vacaciones perteneciente al estado nacional creada en la primera mitad de la década de 1950 pero luego fue abandonada.
En la costa norte de este mar interior, la zona de humedales y del delta del Petri (o río Dulce) hace imposible la existencia de playas fijas, existiendo solo parajes (caseríos) cercanos a la costa como el de El Mistolar (30°17′39″S 62°57′54″O) y a unos 10 km al este, el pequeño paraje: «Los Huecos».

La calle costera de Miramar en verano, la única localidad sobre las costas de Mar Chiquita en Córdoba, Argentina.
Turismo

Con verdadero aspecto de mar interior (el viento provoca oleaje elevado), muy interesantes paisajes y excelente clima, es zona turística aunque aún poco conocida y explotada. Las costas occidental y septentrional están prácticamente deshabitadas y por este motivo presentan paisajes naturales vírgenes y de difícil acceso en donde, entre otros animales silvestres, se encuentran aguaraguazús y pecaríes. Ciertas zonas costeras han cobrado fama por sus lodos terapéuticos, por otra parte el antiguo Gran Hotel Viena actualmente abandonado como hotel, ha sido transformado en un museo. Con todo en su costa sur se han desarrollado poblaciones que obtienen recursos del turismo: Miramar, Balnearia, Marull, La Para, Altos de Chipión etc. Casi veinte kilómetros al este de las costas se encuentra la antigua población de Morteros (fundada como fortín español en el s. XVII sobre un asentamiento de sanavirones o salavinones).

jueves, 9 de marzo de 2017

Playas Doradas, la perla del sur argentino

Se trata de un lugar privilegiado, tanto para el disfrute de las actividades de sol y playa, como para los deportes de viento, náuticos y la pesca, de costa o embarcado.
 
 
Esta villa de la costa rionegrina, es una de las mejores alternativas para descansar, donde la amplitud de sus playas y la seguridad del entorno, se unen para poder disfrutar actividades al aire libre. Diferentes circuitos permiten experimentar la tranquilidad del lugar y apreciar la naturaleza en toda su variedad e inmensidad.
Viajando por la Ruta Nacional Nº 3 hacia el sur del país, se encuentra en el Km 1258 con Sierra Grande que es el centro de una amplia zona turística desde la Meseta de Somuncura hasta la Costa Atlántica rionegrina.
Playas Doradas cuenta con todos los servicios de atención al turista: hosterías, casas y departamentos para alquilar, campings, confiterías y restaurantes. En cuanto al clima de la zona, encontramos en verano temperaturas medias de 25°, con picos de hasta 37°.
Esta zona balnearia comprende una extensa franja costera de 3000 metros que por sus arenas finas y la temperatura templada de sus aguas es un lugar privilegiado tanto para las actividades de sol y playa como para los deportes de viento, náuticos y la pesca, de costa o embarcada.
Al norte del balneario, se encuentra la desembocadura del arroyo El Salado, curso irregular de agua que entra en el mar formando una extensa bahía. Por efecto de amplias mareas, la pleamar inunda esta hoya formando un lago salado ideal para el canotaje, la navegación a vela y el windsurf o Kitesurf.
Para los más activos se puede practicar buceo en aguas profundas donde se alcanza una visibilidad superior a 20 metros, donde la riqueza de la flora y fauna marina, convierten a Playas Doradas en un verdadero paraíso submarino al alcance de quien se atreva a descubrirlo.
 
Sierra Grande
 
El área que ocupa el emplazamiento urbano, se encuentra a la vera de la Ruta 3 rodeada por un cordón serrano que se extiende a lo largo de 6 Km. Es el lugar elegido para realizar actividades de rappel, trekking, mountain bike, safaris fotográficos, y escalada en rocas.
Cercana a la Sierra Grande, se encuentra Sierra Vieja, enmarcado en un paisaje ideal para interpretación y contemplación de la naturaleza. El museo local, posee en sus salas una amplia variedad de elementos en exposición que muestran los orígenes de la región.