miércoles, 24 de mayo de 2017

Catástrofe humanitaria en Sudán del Sur

Las partes implicadas en el conflicto de Sudán del Sur deben poner fin a la violencia y trabajar conjuntamente para que los alimentos lleguen a la población y se acabe la hambruna y el hambre severa. Tal fue el llamamiento que realizaron hoy aquí los responsables de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y del Programa Mundial de Alimentos (PMA), durante una visita al estado de Unity.

Se trata de una de las zonas más castigadas por la actual situación de inseguridad alimentaria, refiere un comunicado conjunto divulgado por la FAO y el PMA.
El director general de la FAO, José Graziano da Silva, y el director ejecutivo del PMA, David Beasley, consideraron fundamental dar una respuesta inmediata y a gran escala, combinando la ayuda alimentaria de emergencia y el apoyo a la agricultura, la ganadería y la pesca.
"'Aún podemos evitar un agravamiento del desastre, pero los combates tienen que parar ya. No puede haber progreso sin paz. La población debe tener acceso inmediato a los alimentos, y los agricultores contar con la posibilidad de trabajar en los campos y cuidar su ganado", dijo Graziano da Silva.
Ambos subrayaron la necesidad de que la comunidad internacional apoye aún más los esfuerzos humanitarios en Sudán del Sur.
Se necesita financiación adicional para la distribución de alimentos y la mejora de la nutrición, atención sanitaria, agua y saneamiento, proporcionando insumos agrícolas, incluidas semillas, aparejos de pesca y vacunación del ganado, apuntaron.
Alrededor de 5,5 millones de personas en Sudán del Sur -casi la mitad de la población- se enfrentan al hambre severa, sin saber de dónde vendrá su próxima comida ya antes de la temporada de carestía, que alcanza su punto álgido en julio.
De esa población, cerca de un millón está al borde de la hambruna, según cifras brindadas en el comunicado.


Fuente: Prensa Latina